Por: Rodrigo Vergara Ruiz
I.A. , M.Sc. Entomología – Consultor

 

Introducción

Los insectos se categorizan por consumir todo tipo de bienes de los humanos. No se les escapa ningún tipo de materia. Pero sólo unos pocos pueden ocasionar daños en archivos, libros y bibliotecas. Su distribución es mundial. Los taxónomos los han clasificado en los grupos: PRIMARIOS, SECUNDARIOS ACCIDENTALES y BIBLIOFILOS (como caso particular).  Los primarios son aquellos que se alimentan y dañan los materiales orgánicos de una colección (libros, archivos, textiles, maderos), los más conocidos son  pececillos de plantas, piojos de los libros, termitas, polillas, y escarabajos. Los secundarios no deterioran las colecciones por procesos de alimentación, pero si a través de sus heces, excretas y formación de estructuras varias. Se conocen moscas, hormigas y avispas. Los accidentales se detectan por azar y se han encontrado mariposas, chinches y escarabajos.

Figura 1. Adultos de plagas de libros.

En la gran mayoría de países no hay registros de importancia económica, pero esta puede deducirse del libro o libros que afectan, ejemplo Lepismatodos dañando libros incunables.

En Colombia solo se tienen registros aislados bien sea de su presencia o reportes de daños. Esto es en general para todos los insectos bibliófilos.

Figura 2. Adultos de cucaracha y Lepisma spp.

Generalidades

De acuerdo con Pinniger (2012), muchas colecciones de libros antiguos, manuscritos y archivos muestran signos de daños por plagas de insectos. Agujeros en libros y en las encuadernaciones, grandes áreas roídas y superficies deterioradas todas son pruebas del ataque de plagas. Es muy probable que, parte de este daño sea histórico y no está ya activo. Entre las especies más mencionadas están: Pececillos de plata (Lepisma spp), de éstos se conocen en el mundo unas 335 especies;

Dictyoptera: Mantodea 1925 especies y Blattaria 4000, se conocen como cucarachas Blatta, Blatella  y Periplaneta; grillos, Orthoptera existen 19000 especies en el orbe, como Gryllus bimaculatus, Acheta domesticus; Isoptera o Termitas, se reconocen en el planeta 2200 especies y son plagas Kalotermes flavicollis, Reticulitermes lucifugus y Crytotermes brevis; Coleopteros de la familia Ptinidae, con m{as de 5000 especies en todo el mundo y 11 g{eneros de interés; Anobiidae con 714 especies mundiales de ellas cinco de gran valor (Albadajo y Martínez, 2010). La anterior biodiversidad debe emplearse como un estimativo, así las plagas bibliófilas no son tan numerosas. Según Adler y Foottit (2009) son el grupo de animales más extenso sobre el planeta tierra con 1004.898 especies formalmente descritas.

Colombia es un país megadiverso, y de conformidad a los trabajos de Erwin 1982, citados por Amat y Fernández (2011), en la literatura científica se han introducido dos conceptos: diversidad observada y diversidad estimada. La cantidad de especies en la diversidad observada difiere abruptamente de la esperada que es obtenida a partir de muestreos locales, con la ayuda de estimadores matemático-estadísticos. El referente de partida para el conocimiento y composición de la diversidad de insectos en Colombia, es la partida del programa científico de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, liderado por José Celestino Mutis entre 1783 y 1812. El número de especies conocidas en Colombia es de 320.000 o sea el 31.8% de todas las especies presentes en el mundo.

En efecto se ha registrado especies en todos los órdenes y en el caso de las plagas que consumen libros y archivos, Colombia cuenta con las especies más nocivas y de mayor distribución mundial. A continuación se hará una síntesis informativa sobre ellas.

 Figura 3. Ejemplares botánicos de la expedición.

Antecedentes

Parece ser que William Blades (entre 1824 a 1890) se constituye en el primer impresor, bibliógrafo y coleccionista de libros antiguos grabados y medallas, aprendió con su padre el oficio de impresor a partir de 1840 y más tarde fueron socios en la empresa Blades East & Blades. Interesado por la historia de la imprenta, estudio a fondo los inicios de la impresión en Inglaterra y especialmente la vida y obra del primer impresor inglés William Caxton, estudiando con rigor alrededor de 450 volúmenes que este imprimió y publicó diversas obras sobre él. En 1880 edita el libro “The enemies of books”, que adquirió gran popularidad y de la cual se hicieran diversas ediciones (Silleras, 2016).

Los documentos editados como libros se preservaron durante años, inclusive en las bibliotecas se consignaron en lugares cerrados. Pero estos no fueron a prueba del daño de insectos y hongos, que a pesar de su baja presencia iniciaron un proceso destructivo.  Colecciones valiosas se arruinaron por culpa de los organismos nocivos.

Figura 4. William Blades, impresor de libros antiguos.

Especies destructivas

De acuerdo con Astorga (2003), los insectos bibliófilos viven protegidos bajo estrictas medidas de seguridad y favorecidos por las condiciones ambientales, freáticas y terrenales. Los seres humanos les facilitan su entrada a legajos incalculables y constituyen un verdadero peligro. En España se calcula que una tonelada de papel histórico se pierde por su acción corrosiva. En este país la biomasa insectil nociva está detrás de los documentos de treinta mil archivos y bibliotecas. Se han identificado setenta especies de insectos y 200 microorganismos diferentes que peregrinan a sus anchas por libros, cuadros, maderas, alfombras, transitan desde obras incunables hasta documentos, como revistas. Se han reconocido psocópteros, coleópteros, termitas y otros grupos como himenópteros.

Se pueden mencionar:

  • Thysanura – Lepisma saccharina, Thermobia domestica

Estos insectos son ápteros, tamaño pequeño de 2 a 20 mm. Su cuerpo es aplastado dorso-ventralmente y cubierto de escamas. Poseen dos cercos largos y un filamento intermedio que cumple función táctil. La cabeza posee ojos compuestos, dos antenas bien notables, largas y multisegmentadas. Aparato bucal masticador. Tórax más ancho que el abdomen; tres pares de patas adaptadas para correr. El abdomen es segmentado. Los adultos viven entre 2 a 3 años. Nocturnos, habitan lugares húmedos: en el suelo, en zonas intersticales, entre libros y papeles. Su óptimo desarrollo se logra a 25 °C. Su ciclo puede durar desde semanas hasta más de doce (12) años. Es bastante nocivo, daña libros, documentos, papeles de pared, se meten entre las páginas de revistas, periódicos y libros.

Esta plaga es capaz de digerir celulosa, enzima que degrada esta sustancia. Además consume almidones, polisacáridos como la dextrina de adhesivos empleados en la encuadernación de libros o la gelatina de fotografías. Consume materias como azúcar, cabello, caspa y restos orgánicos; algodón, lino, seda; insectos muertos o sus propias exuvias. Propaga hongos y bacterias.

Figura 5. Portada de libro de Blades y ejemplares de Lepisma spp.
  • Dictyoptera: Blattaria

Reconocidas como cucarachas; insectos hemimetábolos, depositan los huevos en estuches protegidos (ootecas), omnívoras. Tienen comportamiento gregario y actividad nocturna. De distribución cosmopolita, se registran

Blatta orientalis ó cucaracha negra.

Blatella germanica ó cucaracha rubia.

Periplaneta americana ó cucaracha común

Estos insectos tienen tamaño variable, pero hábitos comunes. B. orientalis se desarrolla en ciclo completo en un año, produce 16 huevos por ooteca, no vuelan; B. germanica es la más pequeña, mide entre 11 a 14 mm, color ocre, con dos bandas oscuras en el pronoto; consume material de origen orgánico que estén húmedos y blandos.

P. americana de tamaño grande 26 a 38 mm, color marrón rojizo, protórax con dibujos; coloca sus ootecas de forma  criptica; las formas inmaduras, eclosionan en 1 a 2 meses, su ciclo dura hasta un año. Consume cartón, papel, encuadernación, títulos de los libros.

Figura 6. Ejemplares adultos de cucarachas enemigas de libros en deterioro.
  • Isoptera – Termitas

Reticulitermes lucifugus, realizan daños en libros, sus colonias son numerosas hasta 100.000 individuos. Se alimentan por trofalaxia: el alimento se transporta en el estómago y es transmitido de un individuo a otro (boca a boca, ano-boca). Su dieta se compone de materiales a base de celulosa de plantas vivas o muertas, en la naturaleza de papel y madera (también cuero y pergamino), en ambientes humanizados. Las reinas con un promedio de vida de 14 años, oviposita alrededor de 1 millón de huevos (colocan un huevo cada 2 segundos).

Las termitas son insectos xilófagos capaces de destruir el maderamen de un edificio (vigas, estanterías…) y los libros y documentos que pueden albergar. Las termitas se reproducen en ambientes húmedos y cálidos. Están organizados como insectos sociales (Unisist, 1984).

Figura 7. Termitas enemigos voraces de libros.
  • Gorgojos – Coleópteros

Conocidos en la familia Ptinidae, hoy en Anobidae, los géneros de interés son Ptinus, Niptus, Mezium, Dignomus, Gibbiun, entre otros. Estos coleópteros se les encuentra consumiendo, basuras, sobrantes de comida, despensas, museos, depósitos de semillas y libros. De hábitos nocturnos, frecuentan los sitios oscuros y húmedos, fisuras en paredes, grietas de la madera del suelo, etc. Son tolerantes al frío y bivoltinos.

Los investigadores mencionan además grupos como los llamados carcomas (coleópteros), piojos de los libros (Psocópteros); escarabajos de las alfombras (Dermestidos); polillas (Tineidae y Pyralidae); hormigas, avispas y abejas (Hymenoptera).

Figura 8. Libros afectados por coleópteros.

Sierra y Vergara (1997) estudiaron el ciclo de vida de la polilla de la ropa a T ºC entre 17 y 22 ºC; HR del 55-60%, encontrando que los huevos incubaron entre 11 a 14 días; la larva vive hasta más de 60 días; la pupa que transcurre en un cocón puede durar de 20 a 25 días y los adultos tan solo 5 a 6 días. Esta polilla ataca libros, revistas y en general material de biblioteca.

Notas finales

“Considerando los estragos que nos han producido nuestros anobidos, con tan modesta reproducción no puede menos que admirarnos el hecho de que todavía queden libros en las bibliotecas infectadas por insectos tan prolíficos como los que ha estudiado Houlbert (1923).

Los libros en las bibliotecas de Colombia, así como los archivos están frente a las amenazas que representan las especies insectiles cosmopolitas. No se conoce un inventario sobre el estado de peligros y riesgos, contra el material bibliófilo.

En el año 2012, Cuesta y Rozo afirmaban que el país tenía 1336 bibliotecas, de alcance rural y urbano, desde lo nacional a lo regional, y el status de los bibliotecarios es inestable.

Figura 9. Residuos de excretas e insectos colectados en una biblioteca.

Los entomólogos en Colombia, agrupados en Socolen, deberían establecer el inventario de los insectos bibliófilos y buscar correctivos (Artículo 3º, literal a estatus de Socolen). Así mismo, los docentes  e investigadores realizar trabajos sobre inventarios de insectos en cada sitio de ocupación y además establecer sus ciclos de vida y formas de manejo

No se conoce un inventario preciso sobre los daños y bibliotecas afectadas, pero se presumen grandes pérdidas, muchas de ellas irrecuperables.

Con absoluta certeza se puede afirmar que en las universidades y centros de investigación de Colombia, no existe un real inventario de la problemática de los insectos en sus bibliotecas.

Bibliografía

Albaladejo, M.C. y Martínez, C.C. 2010. Insectos en archivos y bibliotecas. Madrid (pi).

Amat-García, G y Fernández, F. 2011. La diversidad de insectos (Arthropoda: Hexapoda) en Colombia. Entognatha a Polyneoptera. Acta Biológica Colombiana. 16(2):205-220.

Astorga, A. 2003. Centenares de insectos y microorganismos ponen en peligro el patrimonio de 30.000 archivos y bibliotecas en España. ABC-Cultura (pi).

Cuesta, O. F. y Rozo, H.C. 2012. Aproximación a la situación actual del bibliotecario público municipal en Colombia. Signo y Pensamiento 61-Avances. 172-186.

García del CID. 1941. Lucha contra los insectos bibliófagos en las bibliotecas de Cataluña. 291-309p.

Houlbert, C. 1923. Les coléoptères d’Europe: France et régions voisines: FAM Ptinidae. Encyc. Scient. Paris II. 324

Pinniger, D. 2012. Managing pests in paper-based collections. Library British Preservation Advisory Centre. London. The Pests. p. 17.

Sierra, C.S.A. y Vergara, R.R. 1997. Ciclo de vida de la polilla de la ropa Tinea pellionella. Universidad Nacional. Facultad de Ciencias Agropecuarias. p. 50.

Silleras y M.E. 2016. Los enemigos de los libros de William Blades. Profesora de la Facultad de Bibliotecomanía. Documentación UB. España (pi).

UNISIST, Organización de las Naciones Unidas para Educación, La Ciencia y la Cultura. 1984. La preservación y restauración de documentos y libros en papel: un estudio del RAMP con directrices. p. 117.