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Por: Departamento Técnico  
Bio-Crop SAS 

El fenómeno de El Niño es una realidad que marcará la producción agrícola del país durante la campaña 2026-2027. El sector agroindustrial, dentro del cual se destacan las flores de corte y cultivos emergentes como los arándanos (berries), enfrenta retos significativos ante las condiciones abióticas que se avecinan. El IDEAM y la NOAA han anunciado un evento de El Niño extremo, que en la Sabana de Bogotá se manifestará con periodos de sequía, variaciones térmicas pronunciadas (temperaturas diurnas de 25 a 28 °C y nocturnas de 6 a 10 °C), disminución de la humedad relativa (50-65 %) y alta radiación solar (índice UV de 9 a 12). Estas condiciones representan un fuerte desafío para la fisiología de las plantas y para el diseño de los planes de manejo agronómico y productivo.

Efectos del estrés abiótico en los cultivos

Cuando aumenta la temperatura y existe un déficit hídrico, la planta disminuye su crecimiento, cierra sus estomas, reduce la tasa fotosintética y aumenta la producción de especies reactivas de oxígeno (ERO o ROS, por sus siglas en inglés) que pueden generar daño oxidativo en membranas, proteínas y cloroplastos. 

  • En flores de corte y cultivos en general. El exceso de calor y el déficit de agua aceleran la transpiración, provocan el cierre estomático y reducen la absorción de nutrientes, lo que en consecuencia disminuye considerablemente el rendimiento. 
  • En arándanos. Estas condiciones afectan el cuajado de los frutos, lo que se traduce en una pérdida de calidad debido a la disminución del tamaño y la firmeza. 
  • Presión sanitaria. Otra consecuencia del estrés hídrico y térmico es el incremento en la frecuencia y severidad del ataque de plagas (como ácaros, trips y mosca blanca), ya que las altas temperaturas acortan sus ciclos de vida. 

¿Qué necesitan las plantas para soportar el estrés?

1. Cobertura del suelo. Proporcionar un excelente cubrimiento en la superficie de las camas (en flores de corte) o de los contenedores/macetas (en arándanos) utilizando materia orgánica. Esto protege el sistema radicular de la radiación solar y evita la desecación excesiva de suelos y sustratos. Además, esta práctica disminuye la evaporación del agua, mejora la retención de humedad, evita la compactación del suelo y promueve el crecimiento radicular. 

2. Bioestimulación radicular. Promover la formación de un sistema de raíces más abundante y profundo para asegurar una mayor área de exploración y abastecimiento de agua y nutrientes. Esto se logra mediante: 

* La aplicación de fórmulas destacadas por su alto contenido de ácidos húmicos, fúlvicos, aminoácidos y macro y micronutrientes como VAZZAR PLUS. 

* El uso del acondicionador biológico de suelos que aporta bacterias nitrificantes, microorganismos descomponedores de materia orgánica, solubilizadores de fósforo y otros minerales, como NUFOSOL SL. Estas aplicaciones incrementan la infiltración de agua y la aireación del suelo (por una mayor presencia de macro y microporos), facilitando la mineralización y la absorción nutricional. 

3. Optimización del riego: Aplicar pulsos de riego más cortos, pero con mayor frecuencia, para asegurar una disponibilidad hídrica constante en el suelo. 

4. Nutrición estratégica: Ajustar los planes de fertilización para garantizar el correcto funcionamiento metabólico de las plantas.  

5. Aplicación de aminoácidos: Proveen una carga extra de energía para que la planta mantenga sus funciones metabólicas, minimizando la merma en los rendimientos. Los aminoácidos contribuyen a mejorar la tolerancia al estrés osmótico pues actúan en el ajuste osmótico celular, ayudando a retener el agua intracelular. Además, protegen las membranas celulares al mantener su integridad frente a la deshidratación y la oxidación. Mitigan el impacto de las ERO: aminoácidos como el glutamato, la glicina y la prolina participan activamente en los mecanismos antioxidantes de la planta. Favorecen la recuperación post-estrés: un estado fisiológico óptimo permite restablecer más rápido la fotosíntesis y el crecimiento al retornar la disponibilidad de agua. Disminuyen el gasto energético: al ser suministrados directamente, la planta utiliza los aminoácidos como precursores para sintetizar proteínas y enzimas sin invertir energía extra. 

6. La aplicación de fórmulas destacadas por su alto contenido de aminoácidos como AMINQFOL SL, uno de los bioestimulantes líquidos con mayor concentración de aminoácidos libres en el mercado, enriquecido con nutrientes de rápida asimilación. Ayuda a la planta a ahorrar energía metabólica y a superar situaciones de estrés, mejorando el rendimiento y la calidad de la cosecha. Es apto para aplicaciones foliares o vía fertirriego. Sumado a FUERZA PK, un fosfito de potasio formulado con ácido salicílico, actúa como bioestimulante y protector, activando las defensas naturales frente al estrés biótico y abiótico. Además, suministra fósforo y potasio de alta movilidad para fortalecer las estructuras productivas. 

Conclusión 

El periodo comprendido entre septiembre de 2026 y mayo de 2027 será crítico para la agroindustria en la Sabana de Bogotá. El Niño intensificará el riesgo de estrés térmico, déficit hídrico y heladas, amenazando la calidad y productividad de los cultivos de flores y arándanos. Sin embargo, mediante un manejo técnico riguroso y la implementación preventiva de bioinsumos especializados, los productores tendrán la capacidad de mitigar estos efectos y mantener su competitividad tanto en los mercados nacionales como internacionales. 

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