The pain of a bad conscience grabado de Hanz Weiditz[1]Hans Weiditz der Jüngere conocido como Hans Weiditz II (1495, Friburgo – cerca de 1537, Berna). Importante artista alemán especialista en grabado. Desarrolló una técnica depurada con un alto … Continue reading

Por: Alfonso Nieto G.©
alfonsonietog.asesorias@gmail.com
janietogo@unal.edu.co

“¡Oh selva, esposa del silencio, madre de la soledad y de la neblina! ¿Qué hado maligno me dejó prisionero en tu cárcel verde? …”

José Eustasio Rivera

En esta entrega se hace un paréntesis para describir brevemente algunas referencias con relación al encuentro de “dos” o mejor “tres mundos” con la llegada de Cristóbal Colón a América y la Expedición Magallanes-El Cano a Filipinas y las Molucas a la vez que se anotan diversos aspectos que tienen que ver con el cuidado en el transporte y envío de plantas durante la colonia por las rutas ultramarinas.

Las riquezas del infierno verde

A partir de la llegada de los españoles al Nuevo Mundo o a las llamadas Indias Occidentales, se descubre un mundo totalmente insospechado para los europeos, donde la gran vegetación desborda todo un soberbio imaginario que además de causar miedo y terror, originaba “casi” la imposibilidad de avanzar en la gesta colonizadora. Solo gracias a la sed de riqueza que daba la pasión incontenida por la plata, el oro y las piedras preciosas – alimentada, además, por la leyenda de El Dorado- se logró establecer con todo éxito una empresa que cambiaría la historia de la humanidad para siempre.[2]Ver Rafael A. Robles, pp. 12-14.

En el encuentro con un “bosque malsano”-una selva que atraviesa altas montañas, ríos y lagunas-, perderse o morir estaba al orden del día. Los recién llegados persistieron de manera inclemente frente a toda dificultad, transformando esa persistencia en un acto de proeza y dominación ambiental: padecían una fiebre indomable por la riqueza y la fortuna que da el oro. Muchos conquistadores padecieron un “infierno verde” que una y otra vez los devoraba sin misericordia.     

…Digo que en general los árboles que en estas Indias hay es cosa para no se poder explicar, por su moltitud ; y la tierra esta tan cubierta dellos en muchas partes , é con tantas diferencias y desemejanca los unos de los otros, assi en la grandeca como en el tronco é las ramas é corteças y en la hoja y aspecto , y en la fructa y en la flor , que ni los indios naturales los conocen , ni saben dar nombres la mayor parte dellos, ni los christianos mucho menos , por serles cosa tan nueva é no conosçida ni vista por ellos antes. Y en muchas partes no se puede ver el cielo desde debaxo destas arboledas (por ser tan altas y tan espessas é llenas de rama), y en muchas partes no se puede andar entre ellas; porque demas de su espessura, hay otras plantas é verduras tan texidas y revueltas de tantos espinos bexucos é otras ramas mezcladas, que con mucho trabaxo e a fuerça de puñales y hachas es menester abrir el camino. Y lo que en esto se podria deçir es un mare magno é oculto; porque aunque se ve, lo mas dello se ynora, porque no se saben, como he dicho, los nombres á tales árboles, ni sus propriedades…”[3]Gonzalo Fernández de Oviedo, Primera Parte –Tomo I, pp-329-330 y Rafael A. Robles.

La búsqueda de la diversidad vegetal, que fue la semilla originaria del descubrimiento –hallar especias-, se mantuvo como un elemento cohesionador por cerca de los cuatrocientos años que duró la presencia de la corona española en América. Muchos tesoros vegetales llegaron a los puertos europeos para el deleite del viejo continente y también a los puertos americanos llegaron en un comienzo valiosas riquezas vegetales. La monarquía española desde un inicio abrazó la idea de conocer la biodiversidad de sus colonias y exigió a los responsables del gobierno de las nuevas tierras el envío de muestras de riqueza vegetal, animal y mineral.

El envío de vegetales de las colonias españolas a Europa fue la prioridad, es así como: “Más del 85% de lo remitido fueron plantas, la mitad del resto fueron minerales y, la otra, animales”[4]Consultar Adi Estela Lazos & Claudio Garibay, pp.141-142. El imperio español extendido a América y a Asia, conformaría lo que se ha dado en llamar LA PRIMERA GLOBALIZACIÓN – El camino Español-[5]José Luis López Linares. donde el conocimiento científico –médico, botánico, animal, mineral, geográfico-, agrícola, social, antropológico, económico y religioso alcanzó a influir poderosamente en todo el mundo conocido[6]Ver Bartolome Yun Casalilla, pp. 115 y ss.. La relación comercial de los imperios más poderosos a finales del siglo XVI, China y España, consolidan un motor “civilizatorio” donde el intercambio de la biodiversidad vino a conformar nuestra realidad contemporánea. La interacción entre América y Asia, América y España (Europa), España (Europa), América y Asia genera múltiples cambios a todos los niveles y aparecen adaptándose en América, Europa y Asia, especies vegetales propias de cada uno de estos continentes[7]Muy importante tener aquí en cuenta la llegada de España al Asia (Filipinas y las Molucas) ocurrida en la expedición de Magallanes-El Cano, cuando se logra dar la primera vuelta al globo … Continue reading.


Maris Pacific de Abraham Ortelius (1589). Forma parte de su obra Theatrum orbis terrarum[8]Ortelius hace un homenaje a la nao Victoria, la primera embarcación en dar la vuelta al mundo. Abraham Ortelius (14 de abril de 1527, Amberes – 28 de junio de 1598, Amberes) fue geógrafo y … Continue reading

Tempranamente la corona española insistió en la búsqueda de las plantas alimenticias y especialmente medicinales:

“Desde 1570, cuando Felipe II nombró a Francisco Hernández (1514-1587), protomédico de todas las Indias, se le asignó la tarea de informar sobre prácticas médicas locales y de tomar nota de cada hierba, árbol o semilla medicinal que se encontrara, para enviarlas a España en caso de que fueran desconocidas. Una Cédula Real firmada por Felipe II en 1570 hace explícito el interés de la Corona por las plantas medicinales: “Todas las hierbas, árboles, plantas o semillas con cualquier valor medicinal que se pueda encontrar en aquellos lugares serán enviados a este Reino […]”[9]Véase: Mauricio Nieto Olarte.

Esta situación generó la investigación, la descripción y la escritura de varios tratados sobre botánica en general y el uso de las plantas en la medicina con sus aplicaciones. Entre ellos sobresalen: De Orbe Novo Decades (se publican las tres décadas entre 1494-1526 ) por Pedro Mártir de Anglería, De la natural hystoria de las Indias (1526) y la Historia general y natural de las Indias (1535) del capitán Gonzalo Fernández de Oviedo,  Historia de las Indias (1552) de Francisco López de Gómara, la Chronica del Peru (1553) de Pedro Cieza de León, Historia Natural de Nueva España (1576) de Francisco Hernández, La historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales (1580) de Nicolás de Monardes, Libro medicinal de las hierbas de Indias (1552) de Martín de la Cruz, las obras De compositione medicamentorum examine. Nova methodus (1586), Recognitio (1587) y Examen (1595) de Simón de Tovar, Historia natural y moral de las Indias (1590) por José de Acosta, Pinax Theatri Botanici (1596) de Caspar Bauhin, Tractado de las drogas y medicinas orientales (1578) por Cristóbal Acosta y muchas más.[10]Consultar a José María López y María Luz López, también Mauricio Nieto Olarte.

“los tesoros vegetales de América, una vez adquiridos en España se multiplicarán al infinito con admiración y agradecimiento eterno de toda Europa hacia la beneficencia del soberano
[11]Adi Estela Lazos & Claudio Garibay, p. 136 y que a su vez la toman del Archivo General de Indias.

En el año de 1776, el rey Carlos III decide crear el Gabinete Real para lo cual expide una circular al reino y todas sus colonias:

“El Rey ha establecido el Gabinete de Historia Natural de Madrid, en que se reúnan no solo los animales, vegetales, minerales, piedras raras y cuanto produce la naturaleza en los vastos dominios de su majestad, sino también todo lo que sea posible adquirir de los extraños”[12]Ibíd. Nota 4.

Gracias al establecimiento de estas colecciones, que no solo se dan en España sino prácticamente en todos los países –reinados- de Europa, es que la ilustración europea comienza a ampliar su visión del REAL mundo existente, pudiéndose llegar a afirmar que el reino vegetal abrió los caminos para un nuevo pensamiento y la exploración científica. Las plantas no solamente cumplieron un papel comercial y de enriquecimiento, sino que además alimentaron física y espiritualmente el desarrollo de la humanidad.
Dentro de muchas de las plantas y alimentos llegados de América y de Asia al Viejo Continente son las más conocidas: papa, maíz, tomate, cacao, ají, frijol, calabaza, aguacate, maní, yuca, batata, tabaco, piña, vainilla, amaranto, quinua, coco, mango, árbol del pan –rima-, jengibre, arroz, mangostán, cúrcuma, cardamomo, tamarindo, anís estrellado, maderas finas de muchas clases -especies- y las medicinales como quina, guayaco, zarzaparrilla, paico, coca, ratania, cannabis, …, etc. También sobresalen algunas flores y ornamentales entre las que se destacan: girasol, dalia, jacinto, hibisco, clavel de las indias (tagetes), capuchina, mimosas, fucsia, solidago, ipomoea, colorín, lirios, orquídeas, erythrinas o corales, entre otras.

La orden impartida por Carlos III supone necesariamente para las plantas una clasificación, descripción, nombre con que se conoce, hábitat de desarrollo, cuidados, usos, propiedades agrícolas y medicinales, propagación, manejo y, por supuesto, el adecuado envío, dándose prioridad al beneficio económico, raro o curioso y esta exigencia tenía una prioridad sobre cualquier otro interés.[14]Igual, ver nota 4.


Es así como las políticas coloniales se enfocaron hacia la “naturalización” de los bienes vegetales en la metrópoli con fines médicos, agrícolas, industriales y comerciales, generando entre los años de 1680 a 1792 más de 145 expediciones por todos los continentes[15]Consultar a Manuel Costa Talens.. La llegada del botánico Casimiro Gómez de Ortega[16]Casimiro Gómez Ortega (4 de marzo 1741, Añover de Tajo – 30 agosto de 1818, Madrid). Filosófo, médico, botánico, científico y literato. Desempeñó la dirección del Real Jardín … Continue reading a la dirección del Real Jardín Botánico de Madrid genera importantes y trascendentales cambios en el estudio de la botánica, ya que implementa el sistema taxonómico y de clasificación y ordenamiento vegetal de Linneo, a la vez que organiza las expediciones científicas y botánicas para América y Asia y de las que sobresalen: La Real Expedición Botánica de los Reinos de Perú y Chile (1777-1788) a cargo de Hipólito Ruíz y José Antonio Pavón, La Real Expedición Botánica al Nuevo Reino de Granada (1783-1810) dirigida por José Celestino Mutis, La Expedición Botánica a Filipinas (1786-1795) conducida por Juan de Cuellar y  La Real Expedición Botánica a Nueva España (1787-1803) orientada por Martín de Sessé y José Mariano Mociño, entre otros. Estas expediciones, a pesar de todas las dificultades, dan como resultado una summa de tratados botánicos en toda su integridad con una alta proyección al interés comercial[17]Ver Real Jardín Botánico y nota 12..


Algunas ilustraciones de las Reales Expediciones Botánicas: Perú y Chile, Nuevo Reino de Granada y Filipinas

Desde el primer viaje de Cristóbal Colón a América se presentaron muchas complicaciones en el transporte de las plantas, materiales vegetales, animales, etc. En 1484 Pedro de Vera introduce árboles frutales y caña de azúcar enviados de España y de la Isla de La Madera a las Canarias, con la idea de ir adaptando estas plantas a un clima más caliente. Hacia finales de 1493, en el segundo viaje de Colón, se traen abordo plantas de España y algunas aclimatadas en Canarias, especialmente de la Isla La Gomera “donde se proveyó de simientes de naranjas, limones, cidras, melones y hortalizas, que consideró que podrían prosperar en las futuras colonias”[18]Consultar A. Tonatiuh Romero C., Isidoro Liendo Vera, Gladys River H. y Luis Gonzáles Díaz. pp. 237-245. Muchas de estas plantas murieron durante el viaje por efectos del clima calor- frío y la sal marina. Durante años los viajeros a América traían plantas vivas y semillas que se sometían continuamente a un sistema de “prueba y error” donde se observaban diferentes situaciones asociadas al transporte y a la adaptación o aclimatación de las mismas, sin desconocer desde luego que muchas viajaron sin sorpresas y se adaptaron con gran facilidad.  

Se embarcaban plantas en desarrollo, varas largas y cortas, estacas, semillas de todo tipo y se ingeniaban métodos para permitir que este material vegetal llegara lo mejor posible a su destino. Muchas plantas sufrieron por falta o exceso de agua – se embarcaba agua dulce en grandes cantidades para el riego-; otras fueron afectadas por las lluvias, los vientos, la salinidad y los cambios ambientales. Las estacas se deshidrataban, se pudrían o definitivamente ya sembradas no prendían; muchas semillas perdían su viabilidad por la duración del viaje y las variaciones del clima. Se cuenta que las semillas de trigo mandadas para la siembra en su mayoría se afectaban por exceso de humedad ya que las enviaban en sacos, lo que llevó a que las mandaran en barriles o pipas de madera, pero también se dañaban por la presencia de plagas y roedores. Todas estas situaciones permitieron que se desarrollaran técnicas más apropiadas para el transporte ultramarino del material vegetal. En un inicio se usaron cubetas y barriles para plantas vivas y arcas y arcones para las semillas:

“(Al) Consejo de las Indias mandase a los oficiales de la (Casa) de Contratación de Sevilla, tengan plantados en tinas o medias pipas todo género de árboles de cuantos uviere en Castilla, y presos en ellas enviasen en cada navío que aquí viniere algunos, hasta cuatro o seis o tantos en cada navío, a muy buen recaudo, mandando a los maestres que las traigan regadas, guardadas y conservadas hasta descargarlas en la Veracruz, y que esto se continúe, porque según la tierra es muy grande, es menester gran cantidad, y de venir estas plantas a ella seguirse han…”

(petición hecha por Fray Juan de Zumárraga en 1534)[19]Ibíd. pp.243, subrayado en negrillas mío..


“Por ejemplo, las primeras semillas llegaron a través del arca española, la cual era una especie de cajón cuadrangular, de un metro de largo, 70 a 80 centímetros de alto y de 50 a 60 centímetros de ancho; cuando alcanzaba mayores dimensiones, se le consideraba como arcón. Su cubierta era de forma plana y permitía usarlas en los viajes de ultramar como asiento o para estibar más cajas. Es posible observar estos arcones dibujados por los tlacuilos en el Códice Florentino”[20]Igual, pp. 239, subrayado mío. Los tlacuilos fueron los pintores, escritores y escribas considerados sabios en el México precolombino, quienes a la llegada de los españoles ayudaron a ilustrar, … Continue reading.


Ilustración que muestra los arcones en el códice Florentino

Como ejemplo es importante reseñar el embarque de llegada a Sevilla del científico Francisco Hernández de Toledo –el nombrado protomédico por Felipe II y a quien nos referimos en la 1ª entrega de esta aproximación- en el año de 1577:

“…lleva 22 cuerpos de libros, demás de los 16 que había enviado, y lleva en dos arcas para V.M. sesenta y ocho talegas de simientes y raíces y mas ocho barriles y cuatro cubetas, y en lo uno y en lo otro van los árboles y yerbas que V.M. mandara ver…”[21] Relación de una carta enviada por el virrey Almansa dirigida a Felipe II. Ver María Belén Bañas.

En las cubetas y barriles llevó las siguientes plantas vivas:

“…las conocemos por una relación que se conserva en el Archivo General de Indias, y que probablemente elabora el propio Hernández, donde incluye algunas características del “árbol del bálsamo” (Myroxilon pereirae –Royle- Klotzsch) y del purgante “pinipiniche” – una Euforbiácea del género Pedilanthus– de utilidad medicinal; sobre el “xochinacatzli”(Cymbopetalum penduliflorum Baill) que se añadía al cacao para potenciar su sabor; y varias especies decorativas, como una especie de magnolia, una orquídea (del Género Stahonpea), la flor de lis (Sprekelia formosissima), o de mayo, y la flor de tigre (Tigridia pavonea). Algunas de estas plantas y semillas se sembraron en los jardines del Alcázar de Sevilla, según recomendó el Rey, otras se enviaron a Madrid.”[22]Tomado de María Belén Bañas, pp.8. Los nombres científicos y en paréntesis los anoté partiendo de un listado referenciado que da la autora en su artículo. Las negrillas son mías para resaltar … Continue reading

El transporte y las rutas ultramarinas de España fueron las que dominaron sobre las rutas inglesas, francesas, holandesas y portuguesas. Abarcaban grandes distancias, cerca de nueve mil km entre Cádiz (España) y Veracruz (México) y quince mil km de Acapulco (México) a Manila (Filipinas). Los tiempos de navegación igualmente eran prolongados. En la ruta llamada “Carrera de Indias” de España (partiendo de Sevilla o de Sanlúcar de Barrameda-Cádiz) a Puerto Rico, 50 días; a Santo Domingo, 52 días; a Cartagena, de 50 a 73 días –dependiendo de las dificultades presentadas para la navegación-; a La Habana, 65 días; y a San Juan de Ulloa (Veracruz), 75 días. El tornaviaje o retorno se hacía más demorado, ya que las naves partían desde de La Habana. Así, de Cartagena a La Habana, 50 días; de Veracruz a La Habana, de 60 a70 días; y de La Habana a Cádiz, en promedio, otros 70 días[23]Ver Milton Zambrano P., pp. 25-26 y Adi Estela Lazos & Claudio Garibay, pp. 142.  Los tiempos de la ruta del Galeón de Manila[24]También se le conoció como Galeón de Acapulco o Nao de China. Negrillas mías. de Acapulco a las Filipinas eran de cerca de 3 meses y de regreso de Manila a Acapulco entre 4 o más de 5 meses. Esta situación sumada a los riesgos que implicaban los viajes, no solo por situaciones climáticas, sino además por los posibles ataques piratas o de naves enemigas, hizo del comercio ultramarino toda una proeza para poder cumplir su empresa comercial con total eficacia.


Rutas comerciales del imperio español en el siglo XVII[25]Tomado de SlideToDoc.
Se observan la llamada Carrera de Indias y la ruta Galeón de Manila.

El transporte de riquezas vegetales fue toda una maravilla de logros que exigió muchos cuidados y recomendaciones. Para las plantas vivas, se hablaba del cuidado del riego con agua dulce, de ventilación de las cajas, toma del sol durante el día con cobijo durante la noche y protección para evitar el salpicado de agua marina sobre las hojas. Las plantas consideradas de alta importancia muchas veces viajaron en la cabina del capitán y era su responsabilidad hacerlas llegar en las mejores condiciones posibles. Igualmente ocurrió con las semillas o simientes; se experimentaron diversos tratamientos para permitir que llegaran viables, manejando estratificaciones y sustratos, diferentes métodos de envoltura y cajas en su transporte para garantizar la germinación después de la siembra. También ocurre algo parecido con materiales como las estacas y varas de diversas especies, que inclusive se preparaban con mucha antelación para inducir su brotación durante el viaje. Un ejemplo, entre muchos, es el que cita María Belén Bañas:

“Respecto a su transporte, ya en las tempranas fechas de 1573, hay constancia de la forma de transportar plantas vivas, desde Nueva España hasta Castilla. Así consta en las respuestas a un cuestionario sobre el beneficio del jengibre, realizado en Cuernavaca, el 8 de febrero de ese año, a Bernardino del Castillo y Diego Serrano. Efectivamente, y respecto a la quinta pregunta del cuestionario sobre : “…de qué manera y en qué se podrá llevar a Castilla para que vaya de suerte que se pueda plantar…”, respondieron: “…que para llevarse el jengibre a los Reinos de Castilla, se llevará en unos cajones puestos con su tierra a lechos y han de ir los cajones descubiertos para que les dé el sol y el aire y de noche se han de tapar y regallos cada semana dos veces y el agua con que se regare ha de ser dulce y si lloviere les estará bien en lugar de riego, como de noche lo vuelvan a tapar y recoger y con que en estando en altura del Norte por respeto (del) mucho frío que allí hará se tenga en cuenta con abrigallo para excupsar que no se hiele, como otras veces ha acaecido por no guardallo…”[26]María Belén Bañas, pp. 11.

La necesaria formalización de un proceso técnico para el envío de material vegetal en los viajes ultramarinos generó en el año de 1779, por la DISPUESTA ORDEN DEL REY, que el Dr. Casimiro Gómez Ortega escribiera su tratado: “Instrucción sobre el modo más seguro y económico de transportar plantas vivas por mar y tierra a los países distantes –Ilustrada con láminas – Añádese el método de desecar plantas para formar herbarios” y que fue impreso por Joachin Ibarra (Impresor de Cámara de S.M).

Casimiro Gómez, antes de su tratado, había iniciado investigaciones con Joseph Dombey[27]Joseph Dombey (22 de febrero 1742 Mâçon, Francia – 1794, Isla de Guadalupe, Antillas Francesas). Médico, botánico y naturalista. Formó parte de la Real Expedición Botánica de los Reinos del … Continue reading sobre el uso de cajas para transporte eficiente de plantas basándose en las obras de John Ellis[28]John Ellis (1714, Irlanda – 15 octubre 1776, Londres). Naturalista y comerciante. Comisionado “agente real” en Florida y Dominica desde donde lleva a Inglaterra gran cantidad de semillas … Continue reading de 1770: Directions for bringing over seeds and plants from the East-Indies and other distant countries in state of vegetation, y de 1775: A Description of the Mangostan and the Bread-Fruit, editadas ambas en Londres. Muy posiblemente también estuvo influido por las investigaciones del científico francés Henri-Louis Duhamel de Monceu[29]Henri Louis Duhamel de Monceu (1700, Pithiviers – 1782, París). Científico, físico, ingeniero naval, químico, botánico, agrónomo y escritor. Investigó la apicultura, los ritmos … Continue reading.  La INSTRUCCIÓN de Casimiro G. es un corto tratado de 70 páginas donde da orientaciones e indicaciones muy claras y precisas para mandar plantas, semillas y material vegetal con el fin de ser transportadas por vías marítimas desde y hacia puntos muy lejanos procurando garantizar con seguridad que estos envíos fueran exitosos. Después de una introducción donde aclara y da a entender la importancia económica y científica de traer perfectamente las plantas para ser adaptadas a las condiciones europeas, refiriéndose con ejemplos prácticos a Inglaterra, Francia y España, inicia su tratado el cual divide así:


Tomadode los libros de J. Ellis de 1770 y 1775. Se muestran modelos de un cesto y cajas para transportar plantas y semillas tanto de las Indias Orientales como de las Indias Occidentales y Florida y también, el de un armario para el transporte del mangostán y el árbol del pan desde las Indias Orientales o del Mar del Sur.

-Artículo Primero

“INSTRUCCIÓN PARA ARRANCAR CON SU CÉSPED LOS ARBOLITOS, ARBUSTOS, MATAS, Y DEMAS PLANTAS PERENNES, Y TRANSPLANTARLAS, NO SOLO DE UNA PROVINCIA Á OTRA, SINO TAMBIEN POR TIERRA Y MAR Á LOS PAÍSES MAS DISTANTES”. Aquí, en 26 puntos aclara la manera en que deben transportarse los vegetales, trata del tipo de plantas prefiriendo las más jóvenes, habla de acodos, estacas, raíces tuberosas, separación de semillas enviándolas en sus cápsulas y vainas con un suministro del suelo “donde ellas suelen crecer”, de tratamientos con azufre o trementina en el papel de envoltura de semillas para ahuyentar insectos y sabandijas, de cajas y cajones con su respectivo armado y estratificación de sustratos. Nombra el empleo de “polvos de vidrios rotos” sobre la superficie dentro de los cajones para evitar que roedores destruyan los brotes tiernos de semillas germinadas, campanas de cristal, vasos Dillenianos [30]Los vasos o jarrones Dillenianos servían para mantener tallos, flores y algunos frutos de manera muy fresca ya que llevaban algo de agua y humedecían si se requería, al suelo. “… se puede … Continue reading“como los describe Linneo”, el uso del musgo, del césped, del manejo de la mezcla de tierra, arena, piedra, de la humedad y del riego, de la manera de ventilar durante el día y de arropar durante la noche para que así las plantas viajen bien y seguras.


Modelo de cajones propuesto por Casimiro G.  para conservar las
plantas a bordo con su respectiva malla y red de cordeles.

Artículo Segundo.

DESCRIPCION DE LOS CAXONES EN QUE PUEDEN VENIR RESGUARDADOS Á EUROPA LOS ARBOLES Y PLANTAS DELICADAS DE LOS PAISES MAS REMOTOS Y ARDIENTES, LAS QUALES PERECERIAN EN EL TRANSPORTE, DEXANDOLAS SIEMPRE EXPUESTAS AL AIRE LIBRE DURANTE LA NAVEGACIÓN. En 12 puntos explica cómo traer árboles de Mangostán y de Rima –árbol del Pan- y habla de la competencia propuesta por “la Compañía Inglesa de Comercio de las Indias Occidentales –que donará- un decente premio a favor del primero que traiga á Europa algunos árboles vivos de Mangostán y de la Rima” y se refiere al diseño y construcción de unos cajones apropiados para plantas muy sensibles al frío, habla también de los diseños de Ellis en su Disertación –Descripción- sobre el Mangostán y el árbol del Pan o Rima y da las instrucciones para que el adecuado manejo del transporte de estas plantas vivas en dichos cajones sea de total éxito.


Cajones para transporte de semillas y plántulas delicadas de lugares remotos,
propuesto por Casimiro Gómez, basándose en la obra de John Ellis de 1775.

Artículo Tercero.

DE ALGUNAS PLANTAS, QUE CON PREFERENCIA MERECEN TRAERSE Á ESPAÑA DE DIVERSOS PAISES, ESPECIALMENTE DE AMERICA, CON EXPRESION DE LOS PARAGES DONDE SE CRIAN NATURALMENTE, Y DE VARIOS NOMBRES VULGARES, Ó DEL PAÍS, Y NOTICIA DE SUS MAS APRECIABLES PROPIEDADES. En 30 puntos habla de la importancia económica y medicinal de plantas en América y Asia llamándolas por sus nombres comunes regionales o locales para cada país o zona geográfica. Resalta a la  quina o cascarilla, la canela de Ceylán, la pimienta negra, los clavos de Amboyna, la nuez moscada, el árbol de la canela del Perú,  canela de Manila, malagueta o pimienta de Tabasco, canela blanca –del Estrecho de Magallanes-, Rima o Árbol del Pan, mangostán, bejuquillo, purga de jalapa, zarzaparrilla, guayacán o palo santo, calaguala, canchilagua de Guayaquil, cebadilla de México, cauchú –caucho-, guabo o guamo, marañón, cedro blanco, granadillos, nogales silvestres, guácimos y muchísimas más, cerca de 150 especies, aclarando que:

“No es posible hacer mención de todas las plantas útiles, que merecen transportarse de otros paises, y poseerse, ó connaturalizarse en el nuestro. Se han indicado solo algunas por via de exemplo. En general puede asegurarse que convendrá traer todas las que tengan algún uso conocido…” [31]Casimiro Gómez O., pp. 54-55. Importante anotar que la gran mayoría de las especies enumeradas por el Dr. Casimiro aún hoy en día siguen sin el estudio adecuado en prácticas medicinales y … Continue reading

y al final hace una nota aclaratoria:

NOTA.
“De aquellos vegetables que vengan fácilmente de semilla, se excusará hacer remesas de plantas vivas, contentándose con enviar la grana”[32]Ibíd., p. 56..

Finalmente termina la obra con un apéndice: SOBRE EL METODO DE RECOGER, SECAR Y DIPONER LAS PLANTAS EN HERBARIO. En 15 puntos da el instructivo de cómo recoger y tratar las plantas para secarlas y coleccionarlas en el herbario, describiendo a profundidad todo su proceso. 

Si en cada Paquebot del Correo marítimo de Canarias, Habana, Cartagena, y Buenos-Ayres se traxera un caxon de estos con algunas plantas de las mas apreciables de aquellas regiones, nos haríamos dueños en pocos años de la mayor parte de las riquezas vegetables de la América Española, que tienen sobre las minerales la ventaja de poderse propagar y multiplicar al infinito una vez poseidas y connaturalizadas[33]Igual, p. 22, punto 13..

Después de esta corta descripción es fácil inferir la gran dificultad que planteó desde el comienzo de la conquista el transporte marino intercontinental de plantas y material vegetal y cómo el imperio quiso proveerse a partir de la extracción biológica de los beneficios que dan los vegetales, creando un mercado enriquecedor y creciente por su factor económico dominador. Esta preocupación hizo que se alentaran técnicas y métodos para lograr un transporte lo más eficiente posible para la época, a la vez que se abría un universo en el conocimiento científico y de la botánica con todas sus aplicaciones y que, aún hoy en día, tiene uso práctico, por ejemplo, a nivel comercial en la propagación de plantas. Otro aspecto que lleva a una reflexión, para investigaciones posteriores, es el papel que jugó la mujer en estos procesos. Muy posiblemente muchas mujeres ayudaron en la recolección y en el cuidado del empaque de todos estos materiales vegetales e incluso sugiriendo y dando ideas a partir de sus experiencias culinarias, forma de empacar frutos, tallos, hojas, flores y semillas para poderlos conservar con efectividad en esas largas jornadas de navegación marina y sin desconocer, desde luego, que la mujer desde el inicio de la humanidad y en la actualidad en diversas comunidades campesinas e indígenas es la gran recolectora, propagadora y sembradora de las plantas.


Recolectoras de semillas en el Amazonas, territorio indígena, Guarantã do Norte –Brasil- Crédito Dannyel de Sá. Tomado de Campos-Filho, Eduardo Malta y otros.

Retornando a la temática de la protohistoria de floricultura en Colombia, es claro  que este paréntesis nos permite ver cómo muchas plantas ornamentales y de flores originarias de América comienzan a llegar muy tempranamente a Europa lográndose adaptar rápidamente para enriquecer el paisaje con sus colores, aromas y exotismo, despertando sensualidad y emoción a quien las contempla, a la vez que nos remite a los inicios de la “importación y exportación” de perecederos y plantas vivas que, como siempre, ha manifestado una gran dificultad, que cada vez debe sortearse con mayor precisión, consistencia y calidad… (continuará).

Consultas y Referencia

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______________© COPYRIGHT Prohibida la reproducción parcial o total de presente escrito sin previa autorización de su autor. Alfonso Nieto G.

Consultas y Referencias

-María Belén Bañas Llanos. (2015). “Plantones a Bordo …!!! (Intercambio de especies entre la península Ibérica, América y Asia, en el siglo XVI)”. Revista Hispanoamericana. Publicación digital de la Real Academia Hispano Americana de Ciencias, Artes y Letras. No. 5 (Artículos). Visitado abril 12, 2022.

-Eduardo Malta Campos -Filho & Costa, José Nicola & Sousa, Osvaldo & Junqueira, Rodrigo. (2013). “Mechanized Direct-Seeding of Native Forests in Xingu, Central Brazil”. Journal of Sustainable Forestry. 327. 702-727. 10.1080/10549811.2013.817341. Visitado abril 20, 2022.

-Manuel Costa Talens. (Diciembre 2008). “Expediciones botánicas, Linneo y ordenación de la biodiversidad”. Boletín de la Academia Malagueña de Ciencias –Jornadas Científicas- VII época, Vol.10, pp. 73-83 Málaga

-John Ellis. (1770). Directions for bringing over seeds and plants from the East-Indies and other distant countries in state of vegetation. London.

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-Gonzalo Fernández de Oviedo. (1851). Historia general y natural de las de las Indias, Islas y Tierra-Firme del Mar Oceáno. Real Academia de la Historia.Madrid.

-Alejandro García Montón et Bethany Aram. (8 octubre 2019). “La primera globalización desde América: comercio, agentes y bienes entre el mundo atlántico y pacífico, ss. XV-XVII”. Nuevo Mundo Mundos Nuevos. [En linea], Débats. Visitado 10 abril, 2022.

-Casimiro Gómez Ortega. (1779). Instrucción sobre el modo más seguro de transportar las plantas vivas por mar y tierra a los países más distantes. Joachim Ibarra, impresor de Cámara de S.M. Madrid.

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-Adi Estela Lazos Ruíz & Caludio Garibay Orozco. (Septiembre 2020). “Envíos Ultramarinos de Plantas y Animales Entre España y sus Colonias en El Siglo XVIII”. Historia Ambiental Latinoamericana y Caribeña (HALAC) revista de la Solcha Vol.10 # 2. Anápolis, Goiás, Brasil.

– José María López P. & María Luz López T. (1997). La influencia española en la introducción en Europa

de las plantas americanas (1493-1623). Instituto de Estudios Documentales e Históricos Sobre la Ciencia, Universitat de València – C. S. I. C. Valencia

-Mauricio Nieto Olarte. (24 de febrero 2020). “Remedios american.

Notas al pie

Notas al pie
1 Hans Weiditz der Jüngere conocido como Hans Weiditz II (1495, Friburgo – cerca de 1537, Berna). Importante artista alemán especialista en grabado. Desarrolló una técnica depurada con un alto contenido creativo. Fue uno de los pioneros en la ilustración botánica; reconocido gracias a su vivo realismo, ilustró la obra Herbarum vivae eicones, recopilada por Oth. Brvnf en 1532 en Estrasburgo.
2 Ver Rafael A. Robles, pp. 12-14.
3 Gonzalo Fernández de Oviedo, Primera Parte –Tomo I, pp-329-330 y Rafael A. Robles.
4 Consultar Adi Estela Lazos & Claudio Garibay, pp.141-142
5 José Luis López Linares.
6 Ver Bartolome Yun Casalilla, pp. 115 y ss.
7 Muy importante tener aquí en cuenta la llegada de España al Asia (Filipinas y las Molucas) ocurrida en la expedición de Magallanes-El Cano, cuando se logra dar la primera vuelta al globo terráqueo entre 1519 y 1522, y el posterior establecimiento de España en Filipinas –como colonia y centro de acopio de las mercancías asiáticas-. El territorio fue regido por el Virreinato de la Nueva España desde 1565 hasta 1821 a través de la ruta marítima entre el puerto de Acapulco y Manila en el océano Pacífico, vía inaugurada por el fraile Andrés de Urdaneta quien descubriría el “tornaviaje” o regreso de Filipinas a América.
8 Ortelius hace un homenaje a la nao Victoria, la primera embarcación en dar la vuelta al mundo. Abraham Ortelius (14 de abril de 1527, Amberes – 28 de junio de 1598, Amberes) fue geógrafo y cartógrafo flamenco.
9 Véase: Mauricio Nieto Olarte.
10 Consultar a José María López y María Luz López, también Mauricio Nieto Olarte.
11 Adi Estela Lazos & Claudio Garibay, p. 136 y que a su vez la toman del Archivo General de Indias.
12 Ibíd. Nota 4.
13 Forma parte del libro Stirpium adversaria nova, escrito por el médico y botánico Matthias de L’Obel (1538, Lille, Francia – 3 de marzo 1616, Highgate, Inglaterra) publicado en 1571 con la colaboración de Pierre Pena.
14 Igual, ver nota 4.
15 Consultar a Manuel Costa Talens.
16 Casimiro Gómez Ortega (4 de marzo 1741, Añover de Tajo – 30 agosto de 1818, Madrid). Filosófo, médico, botánico, científico y literato. Desempeñó la dirección del Real Jardín Botánico de Madrid de 1772 hasta 1801. Hizo un cambio fundamental en el estudio de la botánica de la época al introducir el sistema de clasificación de Linneo. Creó tres grupos interdisciplinarios para el estudio de las plantas: el europeo relacionado con el desarrollo de las expediciones científicas y botánicas de otros países y sacar el mejor provecho de ellas, el español que trabaja en el estudio de la flora española con orientación académica en la botánica y su aplicación farmacéutica y también, en la aclimatación de las plantas traídas de América y Asia y un tercer grupo, que es americano y se relaciona en apoyar las expediciones botánicas que Casimiro Gómez organizó. Ver José Hierro.
17 Ver Real Jardín Botánico y nota 12.
18 Consultar A. Tonatiuh Romero C., Isidoro Liendo Vera, Gladys River H. y Luis Gonzáles Díaz. pp. 237-245
19 Ibíd. pp.243, subrayado en negrillas mío.
20 Igual, pp. 239, subrayado mío. Los tlacuilos fueron los pintores, escritores y escribas considerados sabios en el México precolombino, quienes a la llegada de los españoles ayudaron a ilustrar, traducir, copiar etc., los llamados códices.
21  Relación de una carta enviada por el virrey Almansa dirigida a Felipe II. Ver María Belén Bañas.
22 Tomado de María Belén Bañas, pp.8. Los nombres científicos y en paréntesis los anoté partiendo de un listado referenciado que da la autora en su artículo. Las negrillas son mías para resaltar la llegada de estas plantas ornamentales, donde llama la atención la orquídea del género Stahonpea que es quizás una de las primeras orquídeas llevada de América a Europa. La flor de lis y la flor de tigre desde entonces forman parte del paisaje en muchos parques y parajes españoles y europeos.
23 Ver Milton Zambrano P., pp. 25-26 y Adi Estela Lazos & Claudio Garibay, pp. 142
24 También se le conoció como Galeón de Acapulco o Nao de China. Negrillas mías.
25 Tomado de SlideToDoc.
Se observan la llamada Carrera de Indias y la ruta Galeón de Manila.
26 María Belén Bañas, pp. 11
27 Joseph Dombey (22 de febrero 1742 Mâçon, Francia – 1794, Isla de Guadalupe, Antillas Francesas). Médico, botánico y naturalista. Formó parte de la Real Expedición Botánica de los Reinos del Perú. Recolectó y coleccionó muchas plantas de gran valor para la ciencia y profundizó sobre la quinina. Ver José Hierro.
28 John Ellis (1714, Irlanda – 15 octubre 1776, Londres). Naturalista y comerciante. Comisionado “agente real” en Florida y Dominica desde donde lleva a Inglaterra gran cantidad de semillas americanas y se especializa en el transporte semillas y plantas. Es nombrado miembro de la Royal Society en 1754. Fue un amante y estudioso de los corales. Escribe diversos tratados.
29 Henri Louis Duhamel de Monceu (1700, Pithiviers – 1782, París). Científico, físico, ingeniero naval, químico, botánico, agrónomo y escritor. Investigó la apicultura, los ritmos biológicos internos de las plantas –física de los árboles-, el estudio agrícola, cuidado de los bosques, arquitectura naval, etc., y sobre estas y muchas más temáticas, escribió libros y tratados. Ver además Tonatiuh Romero C. y otros, pp. 240.
30 Los vasos o jarrones Dillenianos servían para mantener tallos, flores y algunos frutos de manera muy fresca ya que llevaban algo de agua y humedecían si se requería, al suelo. “… se puede hacer en forma de Libro, se abre en una cara como una puerta, y se cierran las plantas volteándolas hacia adentro. Otros hacen un medio tubo cilíndrico de un pie de largo por lo menos, y para abrirse como una puerta en la parte plana. Por lo tanto, son fáciles de transportar las plantas y cerradas se mantienen bien durante mucho tiempo” Ver Ottaviano Targioni Tozzetti, pp. 533 y Francisco Pelayo, pp. 15
31 Casimiro Gómez O., pp. 54-55. Importante anotar que la gran mayoría de las especies enumeradas por el Dr. Casimiro aún hoy en día siguen sin el estudio adecuado en prácticas medicinales y alimenticias e inclusive se ha abandonado su uso, tras la pérdida del conocimiento ancestral. Toda una lástima, ya que muchas de estas plantas podrían ayudar considerablemente a la soberanía alimentaria y otras aplicaciones; sin embargo, los centros de investigación y universidades podrían retomar esta información con miras a una contextualización actual y proponer programas investigativos al respecto.
32 Ibíd., p. 56.
33 Igual, p. 22, punto 13.