Por: Ing. agrícola Diva Lorena Jiménez
Area Manager Flores – Syngenta Biologicals
Estamos en agosto de 2026. Miramos el calendario y, aunque falten meses para que termine el año, en el sector floricultor el 2027 ya ha comenzado. Nos encontramos a las puertas de las próximas podas y siembras, con la mente y el corazón puestos en la temporada de San Valentín 2027.
Hay un sentimiento generalizado en nuestro sector: este año nos enseñó el verdadero significado de la palabra crisis frente a resistencia. Todos conocemos el escenario: un dólar bajo, el aumento del salario mínimo, fertilizantes al alza, menos horas de trabajo en finca, mayores restricciones de ingreso a los mercados y una menor inversión por hectárea. Esto nos ha obligado a revisar minuciosamente los portafolios de insumos para lograr la mayor eficiencia. Hemos tenido que hacer mucho más con mucho menos en términos de recursos, personas y tiempo. Pareciera que lo damos todo y, al final, el margen se reduce; pero, como diría mi hermana, “así es la vida misma” y la estamos transitando.
A pesar de la tormenta del 2026, ya es momento de sembrar para el 2027. La experiencia acumulada nos guiará para sacar adelante los nuevos retos. La naturaleza nos recuerda que el camino no es sencillo y, para el cierre de año, nos enfrentamos a la amenaza del fenómeno de El Niño. Esto nos obliga a estar en máxima alerta para proteger nuestra época más querida y exigente: la temporada de producción de San Valentín.
Aquí es cuando debemos tener nuestra caja de herramientas llena de opciones que aporten eficiencia, calidad, respaldo y confianza. Actualmente, en Syngenta Biologicals estamos impulsando una campaña a nivel nacional con las herramientas clave para que nuestros cultivos estén preparados para afrontar el fenómeno de El Niño. Sin embargo, tal como hemos venido resaltando en diversos artículos, nuestro portafolio provee múltiples soluciones para los desafíos constantes que la agricultura debe afrontar, siempre bajo la vía de la innovación y la sostenibilidad.
En esta ocasión, queremos retomar el gran tema del Biological Academy de este año, en el que volvimos a contar con la valiosa presencia del ingeniero Luis Gaspar. Quiero resaltar, ante todo, un concepto fundamental que nos atañe como profesionales: estamos ante un cambio de paradigma. Ya no existe una única herramienta para cada problema. Hoy debemos migrar hacia la gestión de cofactores, buscando los pilares de la función metabólica en términos de salud, nutrición y vitalidad inmunológica para obtener flores de excelente calidad, alta vida en florero y plantas altamente productivas.
En este contexto, cabe destacar que nuestro portafolio provee soluciones que van mucho más allá de un simple control o corrección nutricional; aporta herramientas adaptables a las necesidades fisiológicas de las plantas, en directo beneficio de la productividad y la calidad que exige la agricultura actual.
De cara al inicio de la temporada de San Valentín, quiero retomar dos soluciones maravillosas de Syngenta Biologicals: Kendal y Calbit C. Aunque llevan años en el mercado y ya conocemos varios de sus beneficios, fue en el Biological Academy de este año donde exploramos a fondo el fantástico potencial de Kendal en la regulación metabólica. Adicionalmente, quiero hablar de Calbit C, nuestro gran aliado en calidad, resistencia y estructura.
Kendal: El escudo celular y el poder del glutatión
Muchos hemos usado Kendal como el desintoxicante por excelencia, pero recientemente nos hemos dado a la tarea de entender a fondo su desempeño. Esta herramienta multifuncional nos brinda la oportunidad de blindar las plantas mucho más allá de la simple desintoxicación.
Kendal es un bioactivador e inductor de resistencia de origen vegetal, diseñado para fortalecer el sistema de defensa de las plantas y desintoxicar las células frente a situaciones de estrés biótico y abiótico. Gracias al glutatión activo y a sus biocomponentes vegetales, actúa como una “navaja suiza celular”, consolidándose como el antioxidante maestro para la resiliencia agrícola.
El estrés climático, las fluctuaciones de temperatura y la presión constante de patógenos como Botrytis o mildeos someten al cultivo a un desgaste extremo. A nivel celular, este agotamiento se traduce en estrés oxidativo. La planta, al intentar defenderse, produce un exceso de toxinas llamadas Especies Reactivas de Oxígeno (ROS). Estas moléculas destruyen las membranas celulares, debilitan los tejidos y consumen la energía que la planta debería usar para elongar sus tallos y abrir sus botones. Básicamente, la planta se queda sin aliento y se vuelve vulnerable.
Para asegurar un reinicio vigoroso hacia San Valentín 2027, la estrategia no puede ser reactiva; debemos construir resiliencia desde el interior de la célula. Para activar el sistema inmunológico, la clave científica es el glutatión. Conocido en la fisiología moderna como el “antioxidante maestro”, es el encargado de limpiar la célula de las toxinas del estrés y enviar la señal de alerta para que la planta active sus defensas naturales.
Aquí es donde Kendal, desarrollado con la tecnología GEAPOWER, se convierte en el aliado estratégico:
- Detiene la peroxidación en cadena de los lípidos en las membranas celulares.
- Limpia toxinas y metabolitos nocivos acumulados por el estrés.
- Regula el ciclo celular, determinando la capacidad de la célula para realizar la síntesis de ADN.
- Actúa como señalizador de encendido y apagado en proteínas clave para la defensa.
- Es el principal transportador móvil de azufre orgánico a través del floema.
- Altera positivamente el estado de óxido-reducción celular, encendiendo los genes de resistencia para que el cultivo produzca fitoalexinas y proteínas de defensa antes de que el patógeno logre colonizar el tejido.
Kendal es, literalmente, el respiro que la planta necesita para volver a ponerse de pie con fuerza.
Calbit C: Estructura impenetrable para el viaje
La resistencia también requiere estructura. De nada sirve un sistema inmunológico alerta si las paredes celulares son débiles. Para que nuestras flores resistan el tránsito, la poscosecha y el viaje hacia sus destinos internacionales, necesitan una estructura física fuerte.
Calbit C aporta calcio de manera altamente eficiente gracias a la tecnología de Lignosulfonato de Amonio (LSA):
- Rápida penetración: El complejo de LSA permite que el calcio penetre la cutícula y se mueva rápidamente hacia los puntos de crecimiento y los botones florales en desarrollo.
- Cemento estructural: El calcio se une a las pectinas de la pared celular, actuando como un cemento que dificulta físicamente la penetración de hongos y evita problemas de descarte en la cosecha y poscosecha.
- Formulación orgánica y segura: Al ser 100% selectivo y seguro, garantiza que los pétalos queden limpios, sin manchas ni fitotoxicidades que pongan en riesgo la calidad comercial de la flor.
Integrar Kendal y Calbit C en los programas de inicio de temporada es una decisión que une la ciencia con la resistencia: protegemos la estructura de la flor por fuera y activamos su energía y defensa por dentro.
Hemos tomado aire, hemos aprendido y ya estamos listos para finalizar este 2026 con una certeza: el inicio de la temporada de San Valentín 2027 será exitoso. Contamos con las herramientas y la tecnología adecuadas, pero, sobre todo, con aquello que nos caracteriza: la capacidad de salir adelante de las adversidades gracias a la tenacidad, el conocimiento y la constancia de todos los que trabajamos para que el sector floricultor colombiano siga conquistando corazones en todo el mundo.
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