Por: La Directora
Con este número de la Revista completamos 22 años; 22 años en los que cada dos meses, sin interrupción, hemos llevado las novedades técnicas de la floricultura directamente a las fincas y, durante los cuales, nos hemos convertido poco a poco, en el medio de referencia para el sector. “Lo vi en Metroflor” es una expresión común entre agrónomos y otros profesionales que comentan sobre el ensayo de un nuevo producto, los consejos de algún experto para el buen cuidado de cierto cultivo; un evento, un lanzamiento, o un colega que fue entrevistado o que cambió de puesto.
Continuamos siendo lo que nos planteamos desde el principio: un medio en el que se pueden consultar las muchas soluciones que existen para la variada gama de problemas que afectan las producciones y un medio con naturaleza gremial en el que los protagonistas de sus páginas no son celebridades sino profesionales trabajadores, caras familiares que con su esfuerzo diario hacen que nuestras flores alcancen, progresivamente, un grado de perfección mayor.
Pero además de consolidarnos como elemento tradicional en el sector y cumplir sin interrupción nuestra misión, hemos logrado dos hitos importantes: posicionarnos en el entorno virtual y sobrevivir al cambio generacional.
Metroflor sigue siendo un medio impreso y se sigue distribuyendo gratuitamente en las fincas incluso hoy, cuando el internet se ha implicado en todos aspectos de nuestras vidas. A pesar de que nuestro tiraje físico es altamente apreciado e, incluso, coleccionado, hemos sabido, también, entrar al mundo virtual y granjearnos una alta reputación en motores de búsqueda, modelos de inteligencia artificial y redes sociales. Hoy en día no solo tenemos contenido escrito, sino que también hacemos videos, piezas multimedia, actividades interactivas y boletines periódicos que nuestros lectores siguen y con los que interactúan.
Los profesionales que manejaban y asesoraban las fincas floricultoras hace 22 años no son los mismos que lo hacen hoy en día. De hecho, muchos de quienes actualmente están a cargo, hace 22 años estaban apenas estudiando en la universidad o recibiendo sus primeras lecciones, en calidad de pupilos, de los agrónomos de las anteriores generaciones. Lo mismo ocurre con quienes hoy trabajan en las compañías que ofrecen soluciones de todo tipo para los productores florícolas. Unos y otros siguen confiando en la Revista Metroflor como el medio que los conecta y permite a los unos comunicar sus necesidades y a los otros comunicar los avances que han logrado con el fin de resolver esas necesidades.
Por esa confianza quiero terminar esta nota agradeciendo a nuestros lectores, escritores y patrocinadores, pues con su interés y apoyo hemos crecido, hemos superado las crisis, nos hemos consolidado y continuamos llevando sin falta a su finca, a su escritorio e incluso a sus casas, la actualidad técnica de la floricultura colombiana.
¡Gracias!
Posdata: Feliz día de la Mujer



