Por: Álvaro Moreno Flores
Químico y Msc en ciencias agrarias

María Isabel Peñaranda
Msc Ciencias Agrarias
Dpto Investigación y Desarrollo
Grupo Empresarial SYS

El correcto manejo fitosanitario de los cultivos tiene implicaciones económicas para el productor y de aceptación o rechazo por parte del consumidor. En el caso de las flores de corte, la tolerancia a la presencia de plagas o enfermedades es cero. Las dosis de uso de los productos agroquímicos es de especial relevancia, pues implican una serie de trabajos y estudios que abarcan la incidencia de muchos factores y condiciones para obtener los resultados deseados con la aplicación. Además de una adecuada calibración de equipos y de un riguroso proceso para establecer la cantidad de producto y de agua a asperjar, se deben considerar una gran variedad de factores y condiciones que inciden en la eficacia del control. En este artículo revisaremos las recomendaciones de uso y dosis de los coadyuvantes tipo hipotensores que se ofrecen en el sector floricultor colombiano.

1. ¿Cómo se calculan las dosis de aplicación  de agroquímicos?

La dosis de aplicación de plaguicidas se calcula, en nuestro país, con base al área de fumigación y, generalmente, viene expresado en kilogramos o litros de ingrediente activo o producto comercial por hectárea. La concentración puede variar según el volumen de agua para su dosificación, por lo cual el efecto de una misma cantidad de activo en una misma área puede ser diferente dada la cantidad de agua usada en cada caso. Por ello es importante calcular cuánta es la cantidad de agua que debemos usar para dejar bien cubierto el cultivo y en esa cantidad de agua mezclar la cantidad de plaguicida recomendada en la etiqueta.

Para una correcta dosificación del agroquímico se requiere la calibración de los equipos de aspersión, en la que se tienen en cuenta la velocidad de aplicación, el ancho de banda de las boquillas y la tasa de flujo del líquido a través de las mismas, entre muchas otras. El objetivo es determinar experimentalmente la cantidad de producto formulado a asperjar, de tal forma que se obtenga la eficacia de control deseada,  sin provocar una sobredosificación, evitando contaminación y desarrollo de resistencia y cuidando los costos por aplicación.

Los márgenes de seguridad son cantidades en la dosis por encima del valor al que puede funcionar el producto. Se usan para contrarrestar el efecto de todos los factores que pueden afectar la eficacia de las aspersiones de acuerdo con el nivel de tecnificación del cultivo, la experiencia del operario y las condiciones de aplicación, entre otras. En la medida en que se controlen más variables  y se estandaricen más procesos de la aplicación, las dosis se pueden ajustar a la baja para evitar pérdidas de producto sin perder eficacia en el control.

La etiqueta del fabricante del producto junto con su ficha técnica y hoja de seguridad son las principales fuentes de información para el usuario final y deben leerse y seguir sus recomendaciones para obtener el máximo provecho. Consideraciones como el tipo de equipo, tipo de boquilla, volumen asperjado, época de aplicación  y sugerencias de manejo y uso del producto ayudan a mejorar la seguridad y eficacia de las aplicaciones. Son muchos los factores a tener en cuenta para considerarlos en un artículo, por lo que nos referiremos a los más relevantes. Para mayor información, consultar las Guías sobre Buenas Prácticas para la Aplicación Terrestre de Plaguicidas de la  FAO.

2. Factores y condiciones que afectan las aplicaciónes de agroquímicos 

Durante la aplicación de agroquímicos intervienen muchos factores relacionados con el nivel de tecnificación del cultivo, las condiciones ambientales antes, durante y después de la aplicación, el cultivo, la calidad del agua usada en la aspersión y el tipo de coadyuvante utilizado, entre otros:

Los factores de tecnificación del cultivo tienen relación directa con los Equipos de Aplicación, su mantenimiento, calibración y buen conocimiento y uso por parte del propietario. El tipo de aplicación (aérea o terrestre), el tipo de elementos usados (aguilones, bombas de espalda, etc.), tipo de boquillas y un sinfín de variables de la aplicación, deben ser consideradas por los encargados de hacer las aspersiones y en lo posible, deben ser estandarizadas y calibradas antes de realizar la aplicación. En general, el grado de tecnificación de un cultivo está directamente relacionado con sus técnicas de aplicación de agroquímicos, junto con su asístencia técnica y visión del empresario agrícola.

Los factores ambientales son determinantes para una adecuada deposición y concentración del ingrediente activo en el cultivo, pues durante la aspersión se producen las mayores pérdidas debido principalmente a la temperatura y la humedad relativa del ambiente, que pueden favorecer o no la evaporación de la mezcla asperjada. Se deben evitar las altas temperaturas y bajas humedades relativas, lo que ocurre a primeras horas del día o al final de la tarde. La radiación solar puede causar fotólisis de los ingredientes activos y se deben preferir días poco soleados y horas de baja luminosidad cuando se realiza la aplicación. La velocidad de caída de las gotas de aspersión depende del tamaño y peso de las gotas; la dirección y velocidad del viento pueden desviar su trayectoria y, en general, mientras más tiempo permanezca en el aire antes de caer al suelo, mayor posibilidad de arrastre y volatilización de las gotas. Las condiciones topográficas, las horas de mayor actividad y exposición de las plagas, así como de turgencia de las plantas también deben considerarse, como muchas otras variables que pueden influir en los resultados de la aplicación. Véase: Moreno F, A 2016 y Peñaranda R, MI 2017

Cada cultivo tiene características específicas, tanto anatómicas (tamaño, arquitectura de la hojas), como fisiológicas (requerimientos nutricionales e hídricos, tipos de plagas y enfermedades que le afectan, velocidad de desarrollo y etapas fenológicas, etc.), y de acuerdo con estas características particulares, se le realizan las labores culturales y de manejo que permiten adecuados resultados agronómicos. En particular, los momentos oportunos de las aplicaciones, tanto de productos fertilizantes como de los fitosanitarios, definen en gran medida la eficacia de las mismas.

La calidad de las aguas incide en la eficacia de las aspersiones. Debe revisarse la dureza del agua (contenido de iones calcio y magnesio), que puede generar cambios en la estructura molecular de los ingredientes activos, cambiando la configuración de la molécula y ocasionando la pérdida de su eficacia. El pH también es importante porque pH´s muy ácidos o muy básicos pueden causar hidrólisis de los agroquímicos. Otros factores como el contenido de materia orgánica, los sólidos suspendidos y las sales disueltas en el agua afectan la eficacia de las mezclas de aspersión. Véase: Moreno F, A 2016.

El tipo de coadyuvante incide en la medida de una buena elección del mismo. Existen varios tipos de coadyuvantes que tienen diferentes funciones de acuerdo con su composición específica: los coadyuvantes HIPOTENSORES cuyas formulaciones se basan en tensoactivos que reducen la tensión superficial del agua, logran una mejor cobertura y distribución de la mezcla asperjada sobre la superficie foliar  tratada, además de mejorar la penetración a través de la cutícula. Entre este tipo de coadyuvantes tenemos dos clases según su naturaleza química: Los polietoxilados y los organosiliconados. Los coadyuvantes tipo ACONDICIONADORES, formulados a base de suavizadores de dureza y reguladores de pH, mejoran las propiedades químicas del agua en estos dos aspectos. Existen otro tipo de coadyuvantes con acción múltiple o POLIFUNCIONALES, que combinan varios de los tipos de coadyuvantes anteriormente descritos.

También existen los aceites agrícolas o PORTADORES, que por su carácter lipofílico tienen una mayor afinidad química con las ceras epicuticulares de las hojas y/o cutículas de los insectos y mejoran la penetración de los ingredientes activos, además de protegerlos en el tanque de mezcla por su acción encapsulante. Por último, los coadyuvantes tipo ADHERENTES, formulados con polímeros copaces de formar películas, protegen el agroquímico de condiciones adversas del ambiente y, por su efecto “pegante”, también tienen varias funcionalidades en los manejos fitosanitarios. 

3. Elección del coadyuvante hipotensor adecuado y su dosis de uso

En el sector floricultor colombiano el coadyuvante más ampliamente usado es el tipo HIPOTENSOR dada su alta compatibilidad con todas las mezclas usadas en el manejo fitosanitario, su nula fitotoxicidad y excelentes resultados en cobertura, uniformidad y eficacia de las aplicaciónes. La elección del coadyuvante hipotensor adecuado se debe basar en sus propiedades, que se resumen en:

  • Su propiedad humectante o dispersante, que depende de la tensión superficial obtenida en la mezcla.
  • Las propiedades inherentes a su composición específica, en particular su Balance Hidrofílico Lipofílico (HLB) , su constante octanol.agua (Kow), y su afinidad específica con el agroquímico aplicado. 

3.1. Propiedad humectante de coadyuvantes hipotensores

Se determina a través de unas curvas de dosis del coadyvante versus  los valores de tensión superficial de la mezcla resultante. En la tabla y gráfica siguientes se muestran los resultados de los tres coadyuvantes más usados y representativos del sector floricultor.

3.3. Rangos de uso de dosis de coadyuvantes hipotensores

Las curvas de tensión superficial tienen un comportamiento asintótico sobre el eje X, lo que significa que después de cierta dosis, la reducción  de la tensión superficial es mínima y el valor es constante a lo largo de este eje, como se ve claramente en las gráficas de la Figura 1. Para determinar la dosis mínima recomendada se proyectan dos rectas paralelas a las dos secciones de la curva de tensión superficial (horizontal y vertical) y en su intersección se calcula la dosis mínima de uso (ver las líneas punteadas de color azul en la gráfica 1). Los rangos de dosis empiezan desde esta intersección, hasta cuando la línea sobre el eje vertical se estabiliza y  ofrece un margen de seguridad que logre la menor tensión superficial posible y, por ende, la mejor actividad del coadyuvante. Obsérvese que en la intersección, donde se determina la dosis mínima, un pequeño cambio a la baja en la dosificación del coadyuvante puede generar una significativa menor tensión superficial, que afectaría el desempeño de la mezcla en su eficacia en campo, por lo que algunas casas comerciales prefieren reportar sus dosis de uso después de que se ha estabilizado la  tensión superficial y garantizar el desempeño óptimo del coadyuvante.

 3.4. Afinidad específica con el agroquímico aplicado

Para evaluar varios coadyuvantes en pruebas de eficacia de la actividad biológica de productos para protección contra Botrytis cinerea en el cultivo de rosas se usaron dos tipos de productos fitosanitarios, uno preventivo o protectante a base de Bacillus subtillis y otro curativo a base del ingrediente activo Prochloraz. Para los coadyuvantes hipotensores (coadyuvantes A,B,C,D y E), se utilizaron las dosis mínima y media en el rango establecido para cada coadyuvante. En el caso de no tener rango de dosis, se determinó como dosis mínima el 50% de la dosis comercial recomendada con base en las gráficas de tensión superficial y lo explicado en el punto 3.2. Para el caso de los coadyuvantes organosiliconados (coadyuvantes E y F) se usaron las dosis mínima (0,0125%) y máxima (0,0175%) propuestas en las etiquetas de los productos evaluados.

Los resultados agronómicos reportados son de estudios “in vivo” de la eficacia de los productos fitosanitarios mencionados contra Botrytis cinerea que se realizaron en un laboratorio especializado que ofrece sus servicios a terceros y que goza de gran reputación en el sector. Las curvas de la gráfica 2  y 3 muestran los resultados  de eficacia para varios coadyuvantes ofrecidos en el sector agrícola colombiano. Se evaluaron cinco (5) Coadyuvantes Tensoactivos tipo Etoxilados (CTE) y dos (2) Coadyuvantes Tensoactivos tipo  Siliconados (CTS), a sus respectivas dosis de uso comercial como se mencionó en el párrafo anterior. 

La metodología fue la actividad fungicida de Bioinsumos y/o extractos vegetales de uso agrícola sobre Botrytis sp, efectuada con el método del bioensayo en pétalos de rosa, con inmersión en la solución de cada tratamiento, con dos réplicas y 10 pétalos por réplica. El análisis de datos fue realizado por lecturas de la escala de severidad.

En la gráfica 2 se muestran los resultados del fungicida preventivo, que por efecto de la adición del coadyuvante mejora significativamente su eficacia fungicida al pasar de un valor del 22% (testigo sin coadyuvante) a una eficacia promedio de 60% con la dosis medias y del 56,7% con las dosis mínimas de los coadyuvantes. Las formulaciones a base de organismos vivos como el Bacillus subtilis limitan la inclusión de aditivos de formulación que mejoren la actividad de los productos; la mejora en la actividad biológica con la adición de coadyuvantes de tanque es significativa, de ahí la importancia del tipo de formulación y su optimización (Montoya G, YA, EAFIT 2016).

En la gráfica 3, para los resultados del fungicida curativo a base de Prochloraz, las dosis medias obtuvieron en promedio mejores controles (74,5%) que las dosis mínimas (71,7%) y que el testigo sin coadyuvante (70%). Los menores o iguales resultados obtenidos con las dosis mínimas de los coadyuvantes ponen de manifiesto el riesgo de no obtener el mejor efecto de los productos, como se explicó anteriormente. De otra parte, los productos formulados a base de compuestos químicos sintetizados, como los imidazoles, tienen mejores formulaciones, con altos contenidos en aditivos que les dan más estabilidad y compatibilidad en las mezclas de tanque que mejoran su desempeño en campo en comparacion con los biofungicidas.

4. Conclusiones y recomendaciones

Las diferencias de eficacia en el control de los fungicidas evaluados en función de las diferentes dosis del coadyuvante fueron evidentes y consistentes, dando en promedio mejores eficacias con las dosis medias de los coadyuvantes. Para las dosis mínimas se obtuvieron en promedio menores eficacias; no obstante, fueron mayores que el producto fitosanitario sin coadyuvante.

Se comprobaron las mejoras en el control fitosanitario debido al uso de los coadyuvantes a diferentes dosis; del criterio de los departamentos y/o asistentes técnicos dependerá la dosis a utilizar, siempre buscando la mejor relación beneficio-costo. En el sector floricultor, cuyo nivel de tecnificación es alto, con monitoreo permanente de la eficacia de sus aplicaciónes y de la incidencia y severidad de sus plagas y enfemedades, se usan  las dosis minina y media de los coadyuvantes de acuerdo con las evaluaciones internas de las fincas, que validan en las condiciones específicas de cada grupo los beneficios de las dosis usadas de acuerdo con la mejora en los controles fitosanitarios. 

El coadyuvante HIPOTENSOR SYS en su dosis media (1mL/L) y mínima (0,5mL/L) obtiene resultados de control equivalentes y superiores a los demás coadyuvantes evaluados y se erige como una excelente alternativa, con la mejor relación costo-beneficio en el uso de coadyuvantes hipotensores para el sector floricultor colombiano. Su formulación a base de tensoactivos polietoxilados lineales, de alta biodegradacion y excelente fitocompatibilidad y eficacia, demostrada durante más de 18 años de aplicación en las diversas especies de flores y follajes tanto en la Sabana de Bogota como en el Oriente Antioqueño, son la garantia y respaldo al tomar la mejor decisión para un excelente control fitosanitario al menor costo.

Bibliografía

  • Kim Sang Tae. 2014. Nonylphenol. Encyclopedia of Toxicology (Third Edition). 
  •  Kyung-A.HwangKyung-ChulChoi. 2015. Chapter One – Endocrine-Disrupting Chemicals with Estrogenicity Posing the Risk of Cancer Progression in Estrogen-Responsive Organs. Advenceds in Molecular Toxicology.