Por: IA Esteban Jiménez
I.A Julio García

La interacción entre los diferentes elementos nutricionales y la sanidad vegetal es demasiado amplia. El objetivo final es garantizar la seguridad alimentaria y una alta calidad en nuestros productos cosechados.

Los casos agronómicos más exitosos y perdurables en términos de rendimientos, producción y calidad de producto cosechado están principalmente ligados a los conocimientos de fisiología y biología de plantas, plagas y enfermedades, manejo integral de la teoría, así como aplicación de la ciencia, balances nutricionales y mano de obra asociada a labores, entre otros temas del día a día.

Muchos productos y prácticas ligadas a la nutrición y fertilización se utilizan sin un conocimiento técnico profundo y real: llevan años como costumbre y se ejecutan de manera tradicional. Por ejemplo: no tener un análisis de suelos y solo suponer qué cantidades y qué elementos son los que requiere un cultivo desde el inicio hasta el final de la producción.

Proponemos casos de éxito donde el profesional debe analizar e interpretar un análisis foliar + análisis de aguas + análisis de suelo y poder tomar decisiones estratégicas que ayuden a minimizar la carencia de algún elemento nutricional y suplir todos los requerimientos según el cultivo y su etapa de crecimiento.

Existen estrategias que ayudan a incrementar los conocimientos y tomar decisiones en la nutrición, análisis de suelo, interpretación, corrección de PH, enmiendas, planes de fertilización. Un adecuado programa de bioestimulación puede, además, presentar beneficios en el control integrado de plagas y enfermedades.

Nutrición integral

Planes de acción previos a un manejo adecuado de la nutrición

1. Siembra en suelo y/o sustrato: tener un suelo bien preparado para que el agua y los nutrientes realicen su trabajo. Se debe considerar la degradación física, química y biológica. Si es un sustrato, se debe elegir la mejor fuente según el cultivo. Sustratos finos acumulan sales y tienden a tener problemas con desarrollo y muerte de raíces. Un buen sustrato es aquel cuya capacidad de intercambio catiónico sea menor a 25 miliequivalente por 100 gramos de sustrato (Rianferi, 2020).

2. Biestimulación y medición de raíces: debemos realizar seguimiento al movimiento y crecimiento de las raíces. Para fertilizar, el agricultor debe estar seguro de que sus plantas tienen un buen sistema radicular. Recomendamos enraizantes de origen natural como RADIFARM. Aplicaciones en presiembra ayudan a superar el estrés post trasplante y determinan una excelente arquitectura, número de raíces y pelos absorbentes, que son los encargados de la toma de agua y los nutrientes. ACTIWAVE es el producto que interviene en la toma de nutrientes obligando a la planta a ser más eficiente en la toma y movimiento de elementos, especialmente los cationes.

3. Fotosíntesis: el objetivo es producir y almacenar carbohidratos como sustancias de reserva en la planta, la raíz y órganos nuevos. Esto solo lo brinda la fotosíntesis. Dependemos principalmente del clima en cuanto a la temperatura y luminosidad. Proponemos el uso y manejo de MC CREAM para ayudar a las plantas a ser más eficientes en la toma de luz. Su uso se refleja en plantas de mejor calidad, con mayor brotación y formación de azúcares derivados de la fotosíntesis. Una estrategia es medir grados brix en la raíz. En este órgano no existen variaciones como en las hojas y es un indicador de qué tantas reservas tiene la raíz; está asociado a la brotación, al aborto floral, al enceguecimiento de yemas florales y al bloqueo de la brotación.

4. Estrés biótico y abiótico: El frío, el sol, el viento y la luminosidad son factores que, dependiendo del clima y los deltas de temperatura, favorecen las enfermedades y las plagas del cultivo.

Los BIOESTIMULANTES son una de las líneas más importante de Valagro, ya que nos ayudan a evitar los diferentes tipos de estrés que presentan las plantas. GLOBAFOL ayuda a superar los diferentes tipos de estrés de una manera eficiente, activando los mecanismos antiestrés de la planta.

5. Uso de fertilizantes con fuentes de alta calidad: el conocimiento y entendimiento del suelo, solución del suelo, fuentes de agua y fertilizantes nos garantiza reducir el mal manejo y uso de los fertilizantes.

¿Cómo está mi suelo? (Fase líquida, sólida y gaseosa)

Análisis químico del suelo: 

Análisis químico de la solución del suelo:

Cómo están los poros (respiración) (compactación que puede ser química física o biológica para determinar las fuentes de fertilizantes):

La compactación química está ligada al sulfato, sodio y exceso de calcio.

Riego y fertirriego (intensidad, frecuencia del riego y drenajes)

Estrategias de fertilización química en la sanidad del cultivo

Los suelos contienen sales minerales. Las sales están compuestas de iones con cargas negativas y/o positivas. Entre más cargas negativas tiene un suelo, mayor será su capacidad de atraer y almacenar cationes, es decir, mayor será su fertilidad.

La manipulación de las diversas interacciones de la planta, el patógeno y el medio ambiente a lo largo del tiempo puede reducir la mayoría de las enfermedades. Las consideraciones incluyen:

1. El nivel de resistencia genética de la planta (altamente susceptible, resistente, tolerante o inmune) y la disponibilidad de nutrientes en relación con las necesidades de la planta (deficiencia, suficiencia o exceso).

2. La forma predominante y la estabilidad biológica de los nutrientes que se aplican y están disponibles (oxidado o reducido).

3. La tasa, el tiempo y el método de aplicación de nutrientes.

4. El equilibrio de los nutrientes y iones asociados.

5. La interacción de la fertilización con las prácticas de producción (Warrent et al., 1980).

Estrategias que garantizan la sanidad de un cultivo a partir de la fertilización

Estrategia del manganeso

La fertilización con manganeso puede controlar una serie de patógenos como Mildiu polvoso y Mildiu velloso. A pesar de que la aplicación de manganeso puede afectar la resistencia a las enfermedades, su uso es limitado por la deficiencia y pobre efecto residual de los fertilizantes de manganeso en la mayoría de los suelos que necesitan complementar este elemento. Es importante en producción de metabolitos secundarios como lo son los fenoles, biosíntesis de lignina y suberina, los tres involucrados en control preventivo de plagas y enfermedades.

Estrategia del calcio

La concentración de calcio en los tejidos vegetales afecta la incidencia de enfermedades parasitarias mediante tres mecanismos:

1. Juega un papel importante en el reconocimiento de invasores en la membrana plasmática. A los pocos segundos de la invasión del patógeno se produce un cambio en el potencial de membrana y un aumento de calcio citoplasmático que actúa como un segundo mensajero. Además, las proteínas transportadoras de calcio pueden estar implicadas en las señales de defensa temprana (Yang et al).

2. Es esencial para la estabilidad de las biomembranas; por lo tanto, la deficiencia de calcio aumenta la salida de compuestos de bajo peso molecular como azúcares.

3. Se requieren poligalacturonatos de calcio en la laminilla media para la estabilidad de la pared celular. Muchos hongos y bacterias parásitos invaden los tejidos vegetales produciendo enzimas pectolíticas extracelulares como la poligalacturonasa, que disuelve la laminilla media (Bateman y Lumsdem, 1965).

La susceptibilidad de las plantas a la infección con parásitos que dependen de las galacturonasas disminuye al aumentar las concentraciones de calcio en el interior del tejido. Las bajas concentraciones de calcio en los tejidos de las plantas aumentan la susceptibilidad a enfermedades durante el almacenamiento, especialmente en frutos carnosos. Por lo tanto, las aplicaciones de calcio deben de ser periódicas con el fin de concentrar este elemento en niveles óptimos y en equilibrio con el potasio, magnesio y boro. Los resultados muestran reducción de la pudrición de las frutas (Liebich et al.).

Estrategia del azufre

Es esencial para la síntesis de aminoácidos y proteínas que actúan como defensa de los patógenos. La disponibilidad adecuada de azufre en las plantas es fundamental para la producción del ácido salicílico y glutatión. Estos compuestos desempeñan un papel importante a la respuesta de enfermedades y plagas al desencadenar respuestas inmunológicas.

Estrategia de silicio  

Desempeña un papel vital en la resistencia de las plantas a patógenos y plagas. El silicio fortalece las paredes celulares, haciendo que las plantas sean más difíciles de penetrar por los órganos de invasión de los patógenos.El mecanismo por el cual el silicio confiere supresión de enfermedades no se entiende bien. Se cree que el silicio crea una barrera física que puede restringir la penetración de las hifas de los hongos o puede inducir la acumulación de compuestos antifúngicos como fitoalexinas, flavonoides y ditepenoides que pueden degradar paredes celulares de los hongos y las bacterias (Brescht et al., 2004).

Estrategia del hierro 

El hierro es esencial para la producción de clorofila y la respiración celular, pero también es importante en la respuesta inmunológica de las plantas. La disponibilidad de hierro afecta la producción de metabolitos secundarios como las fitoalexinas, que desempeñan un papel en la resistencia a patógenos. Una deficiencia de hierro puede debilitar la respuesta inmunológica de las plantas, aumentando su vulnerabilidad a las enfermedades.

El hierro es un componente que promueve la síntesis de antibióticos fúngicos. Los sideróforos pueden suprimir la germinación de clamidosporas de Fusarium Oxisporum (Graham y Webb, 1991).

Estrategia de nitrógeno

Su papel en la resistencia de enfermedades se demuestra con facilidad. Es también importante para el crecimiento de la planta. Sin embargo, con alto aporte de nitrógeno, hay aumento de severidad de la infección especialmente en parásitos obligados. Cuando la enfermedad es causada por parásitos facultativos, disminuye la gravedad de la infección. Cuando el patógeno es transmitido por el suelo y la raíz, la situación es más compleja ya que la fábrica de citoquininas y giberelinas se ve interrumpida por el patógeno y toma vías fisiológicas alternas que están en contra de la brotación y producción; la planta se enfoca en mantenerse con vida.

Los parásitos obligados requieren asimilados suministrados por las células vivas; en cambio, los facultativos son semisaprófitos, prefieren el tejido senescente o liberan toxinas para dañar o matar plantas huésped.

La presencia de los parásitos genera cambios en la fisiología y nuevos cambios nutricionales, beneficiando los tejidos jóvenes que son los órganos de alta demanda nutricional.

Las enfermedades fúngicas disminuyen de manera significativa cuando el nitrógeno pasa de deficiente a suficiente. El exceso de nitrógeno disminuye la resistencia de la planta al patógeno y son más notorios los problemas fúngicos (Graham y Webb,1991).

FactorNitrificaciónDisponibilidad de MnSeveridad de la enfermedad*
pH del suelo bajoReducciónAumentoReducción
Abonos verdes (algunos)ReducciónAumentoReducción
Fertilizantes de amonioReducciónAumentoReducción
Irrigación (alguna)ReducciónAumentoReducción
Cama firme de semillasReducciónAumentoReducción
Inhibidores de nitrificaciónReducciónAumentoReducción
Fumigación del sueloReducciónAumentoReducción
Metal sulfurosReducciónAumentoReducción
pH del suelo altoAumentoReducciónAumento
Aplicación de calAumentoReducciónAumento
Fertilizantes de nitratosAumentoReducciónAumento
AbonosAumentoReducciónAumento
Humedad baja del sueloAumentoReducciónAumento
Cama de semillas sueltaAumentoReducciónAumento
*Costra de la papa, tizón del arroz, pietín del trigo, pudrición del tallo del maíz, pudrición de la raíz por Phymatotrichum. (Hubber y Watson, 1974).

Estrategia del potasio

El potasio es esencial en la regulación osmótica y la apertura y cierre estomático. Esto afecta directamente la resistencia de las plantas al estrés hídrico y, en consecuencia, su capacidad de resistir y prevenir enfermedades.

El potasio disminuye la susceptibilidad de las plantas hospedantes hasta el nivel óptimo para el crecimiento. Más allá de este punto no hay mayor aumento de la resistencia que se puede lograr aumentando el suministro de potasio y su contenido en la planta (Hubber y Graham, 1999).

La susceptibilidad de las plantas deficientes de potasio a las enfermedades se debe a las funciones metabólicas del potasio en la fisiología vegetal. El potasio promueve el desarrollo de paredes exteriores más gruesas en las células epidérmicas, previniendo enfermedades y patógenos (Sharma,sf).

Estrategia del boro

La función que tiene el boro en reducir las susceptibilidades a las enfermedades podría deberse a la función que tiene en la estructura de la pared celular. El ion boro tiene, además, una función en la permeabilidad de la membrana, un papel en el metabolismo de los fenoles y la lignina (Blevins y Lukaszewski, 1998) y promueve la estabilidad y rigidez de la estructura de la pared celular, favoreciendo la forma y la fuerza de la planta (Brown et al).

Estrategia del zinc

Añadir estiércol de bovinos por su alto contenido de zinc. Previo a la siembra, reduce en gran medida la gravedad del tizón primaveral causado por Rhizoctonia spp. De igual forma sucede con la reducción de enfermedades de pudrición de la raíz; por ejemplo, Fusarium Oxisporum.

Cuando una planta es infectada por un patógeno su fisiología se ve afectada, especialmente la absorción, asimilación, translocación y utilización de nutrientes (Marshener, 1995).

El zinc redujo la gravedad de la enfermedad, lo que podría deberse al efecto tóxico del zinc sobre el patógeno y no a través del metabolismo de las plantas (Graham y Webb, 1991).

Existen patógenos capaces de inmovilizar nutrientes en la rizosfera. Mientras que otros interfieren en su translocación y causan deficiencia de nutrientes o toxicidad, otros organismos pueden consumir una cantidad significativa de nutrientes afectando su disponibilidad y provocando deficiencias.

El síntoma más común de muchas enfermedades transmitidas por el suelo es la infección de las raíces, que reduce la capacidad de la raíz para proporcionar a la planta agua y nutrientes. Este fenómeno es más crucial cuando existe deficiencia de nutrientes en el suelo o tienen una baja movilidad en el interior de la planta.

El amarillamiento del tallo o la infección acropetal puede limitar el crecimiento de las raíces y obstruye los canales de movimiento de nutrientes y agua. Los patógenos también pueden afectar la permeabilidad de la membrana o la movilización de los nutrientes a sitios infectados.

Estrategia de microbiología 

Los microorganismos en el medio ambiente pueden potenciar o inhibir las enfermedades a través de su efecto sobre la disponibilidad de nutrientes.

Una estrategia de control biológico de patógenos del suelo es aumentar las concentraciones de los microorganismos benéficos existentes en el suelo para que ocupen la mayor cantidad de espacios y no se les brinde oportunidad a los microorganismos no deseados en el cultivo.