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Como bien recordarán nuestros lectores, en la pasada edición publicamos un especial sobre el mérito agronómico, a propósito de la celebración del día del ingeniero agrónomo en noviembre. Fueron muchos y muy importantes las personas nominadas y, dentro de aquellas, se encontraba el ingeniero Juan Carlos García, el actual director de producción del Grupo Sunshine. La calurosa nominación fue después ampliamente respaldada en nuestras redes sociales por nuestros lectores, alcanzando cada publicación numerosas interacciones y recibiendo gratos mensajes. Visto lo anterior solicitamos al ingeniero recibirnos para felicitarlo personalmente, entregarle la revista y tener una breve conversación con él, que a continuación queda registrada:

Metroflor: Juan Carlos ¿Hace cuántos años trabajas en flores? 

Juan Carlos García: 43 años.

Metroflor: Cuéntanos un poco sobre tu experiencia profesional, especialmente en rosas.

Juan Carlos García: Empecé a trabajar en agosto de 1982 en la empresa Rosex LTDA, un cultivo de tres hectáreas, ubicado en Chía, que estaba teniendo una transición del pompón y clavel hacia el área de rosas con visión de crecimiento de área.  Esto me permitió entender el manejo de las plantas de rosa y, por supuesto, practicar las otras disciplinas concernientes a la producción, como sanidad, nutrición, riego, construcción de invernaderos, estimados de producción y algo fundamental para la floricultura y que me motiva diariamente: trabajar con las personas, pues son ellas quienes, con su trabajo diario, nos permiten llegar a muchos países para generar alegría y felicidad.

Laboré en Rosex 18 años y luego tuve la oportunidad de liderar al área de rosas en la consolidación del grupo Dole, que después se convirtió en AmericaFlor.  Actualmente laboro en una de las mejores empresas del país, Sunshine Bouquet, donde desde el 2008 iniciamos un proceso de consolidación empresarial y donde diariamente, junto con los equipos interdisciplinarios, lideramos con visión y propósito una empresa con alto grado de responsabilidad ambiental y social en la cual siempre se piensa en innovación, tecnología, eficiencia, productividad y el bienestar de los trabajadores, ya que sin todos estos factores no hay sostenibilidad. He tenido la oportunidad de cultivar y practicar la agronomía en otras especies de flores, pero sin lugar a duda son las rosas las que me identifican y por las cuales siento una gran pasión.

Metroflor: Cuéntanos cómo es un día tuyo en la finca.

Juan Carlos García: En este negocio no hay un día igual a otro. Este es un oficio que no admite rutina. Todo empieza con planeación, pero también con la necesidad permanente de resolver situaciónes. Aunque hoy mi rol es directivo, estar en los invernaderos, hablar con las personas y practicar la agronomía siguen siendo mi principal fuente de inspiración. No se trata solamente de direccionamiento técnico; cultivar flores exige estrategia, búsqueda constante de resultados y una mirada integral de empresa

Metroflor: ¿Y madrugas mucho?

Juan Carlos García: Sí, eso sí. Siempre. La jornada empieza temprano y hay que acompañar y liderar con el ejemplo. Madrugar es parte de la cultura agrícola. Hay que estar temprano y todos los días, pues las plantas no tienen días de fiesta, así que hay que estar pendiente siempre.

Metroflor: ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo de trabajar en flores?

Juan Carlos García: Trabajar en el sector floricultor es hoy un privilegio. Durante muchos años el sector cargó con una imagen negativa asociada a la disciplina extrema y a la exigencia permanente. Esa mentalidad y esa imagen duró por muchos años dentro de los agrónomos; tan es así que al preguntarles en qué trabajaban, usualmente respondían “Me tocó en flores”.  Hoy eso ha cambiado. El sector ha evolucionado y ha pasado de ser no solamente un cultivo sino a transformarse en una agroindustria, y esa transformación marca una gran diferencia. Además, el crecimiento constante del sector ha permitido generar miles de empleos y oportunidades no solo para los agrónomos, sino también para otras profesiones asociadas a la labor, como las ingenierías agrícola, industrial, agroindustrial y ambiental; también la medicina, la psicología y el trabajo social son profesiones indispensables y necesarias para mantener el bienestar y la salud física y mental de nuestros trabajadores.

La agronomía no es una ciencia pura, es una ciencia aplicada. Tenemos conocimientos de la física, la biología, la química y las matemáticas, y los gestionamos para darle sostenibilidad al cultivo, mejorar la productividad, estandarizar procesos y hacer bien el trabajo.

Si tú me preguntas ¿cuál ha sido el mayor reto en tus 43 años de trabajo?”, te respondería: son varios, pero entre muchos, mantener la disciplina, madrugar todos los días a las 4 o 5 de la mañana y mantener un propósito vivo. La agronomía debe convertirse en uno de los propósitos de vida. Me gustan los retos que pueden transformar la vida de las personas, me gustan los retos de liderar equipos de alto rendimiento y ver cómo entre todos hacemos un mejor país. No creo en el liderazgo distante. Hay que acompañar, creer en las personas, aprender de ellas y tomar al final las decisiones que beneficien a todos.

Metroflor: Para allá iba yo¿Cómo los coordinas a la gente que trabaja contigo?

Juan Carlos García:  He tenido la oportunidad de liderar desde el personal de base hasta equipos de profesionales de alto rendimiento. Siempre será fundamental el trabajo en equipo. Hay que lograr que todos los miembros de la organización, desde los ayudantes de producción hasta los gerentes, vivamos la misma cultura organizacional. Es muy valioso no perder el contacto con el proceso de producción, hablar con los equipos y mantenerse cerca de quienes viven la ejecución.

Metroflor: ¿Cuántos hijos tienes tú?

Juan Carlos García: Tres.

Metroflor: ¿Y alguno de ellos está inclinado por trabajar en flores?

Juan Carlos García: Pues la verdad a todos les gusta. Todos sienten afinidad por el mundo agrícola y por los cultivos de flores pues nacieron y crecieron acompañándome siempre en esta labor. Uno de ellos trabaja en el área de inteligencia de negocios en una importante empresa del sector floricultor.

Metroflor: Después de 43 años en flores, ¿qué te gustaría que la gente recordara de ti?

Juan Carlos García: Hay muchas cosas, pero en especial creo que podrían recordarme por la pasión del trabajo bien hecho y el liderazgo humano. Por creer en los equipos de trabajo y por ayudar a crecer a las personas y al país. Para hacer un buen trabajo, hay que tener buenas personas y ayudarles a cumplir sus sueños. Si las personas entienden por qué se hacen las cosas, cómo se deben hacer y las hacen bien, pues se logran mejores resultados. 

Metroflor: En pocas palabras o si es posible en una ¿Qué es para ti tu profesión?

Juan Carlos García:  La felicidad.

Metroflor: Como te contaba, los lectores de Metroflor aclamaron tu nominación. ¿Qué te gustaría decirles a esos lectores?

Juan Carlos García: Ser agradecido es una de las principales virtudes, así que muchas gracias.

Recibir la nominación al mérito agronómico es un verdadero honor. Agradezco a los lectores de la Revista Metroflor y a todas las personas que respaldaron mi nominación. Me siento muy afortunado de representar dignamente a los profesionales del agro y en ser una persona que inspire a otros profesionales a cultivar las flores. Esta distinción es un punto culminante en mi carrera y valida el arduo trabajo y la dedicación que he puesto para hacerlo. 

Creo que el mérito agronómico no es solo mío, es compartido con todos los agrónomos y es el resultado de muchos años de entrega de un grupo de profesionales que con esfuerzo, dedicación y técnica han hecho del sector florícola un modelo y ejemplo para otros sectores, para contribuir al desarrollo de nuestro país.

Gracias y estén seguros de que seguiré esforzándome por lograr alcanzar los altos estándares y con todo el compromiso que genera recibir este reconocimiento.